Hubo un tiempo que los libros eran objeto de culto. Caros y solemnes, prohibidos, escondidos o censurados. Considerados de incalculable valor o pasto de las llamas. Los nuevos ricos que no los usaban porque ofendían su credo de hacerse poderosos en el menor tiempo posible, sí los mostraban a sus visitas empolvados junto a esculturas, jarrones y vidrios, quizás por esa fantasía de que un libro te hace parecer más inteligente.
El libro nace del ansia de saber, la vocación de soñar y las apabullantes ganas de contar aquello que crees que será valorado por los demás.
Si el ángel caído en desgracia lo fue de alguna manera, seguro que sería por leer más que por escribir. Incluso apostaría que por criticar a los que escribían como si hicieran churros del Mercadona, que no están mal y son apañados, pero nada que ver con los del churrero que regenta garita enchapada en la rotonda que deriva a mi casa , que perfuma medio Puerto de Santa María con ese aceite burbujeante en deseos fogosos hacia esas masitas de harina , hechas con manos de hada que luego de pasar por él, salen preñadas en dorados espirales que son gloria de saborear.
Los libros también son gozosos regalos del alma porque quitan tristezas y te regalan pareceres, suplen ausencias, convierten llanto en risas y risas en llanto, transmutado a tontos en listos y a todos en mejores porque nunca fueron indigestos, ni intolerantes , excepto a dictadores y lerdos muy lerdos.
A Don Quijote, los libros leídos con ansias, le dieron valor de ser lo que siempre quiso ser, enfrentándose gracias a su uso a maleantes, pillos y hasta a la misma Iglesia.
Ahora con la digitalización, los pdf, las Tablet, ordenadores y viralizaciones varias aún hay quien se atreve a escribir en un mundo de aburridos, copiadores, faltos de originalidad y repetidores sobre repeticiones.
Los romanos copiaban todo para engrandecer su imperio, pero los nuevos bises solo copian para hacer la bobería un poco más duradera. Los libros-mientras tanto- se nos han hecho lejanos porque los clásicos ya no se estudian, ni Cernuda desnuda ante ojos adolescentes todo el dolor de una España que lo desterraba de sus pechos secos.
Hay un idiota que va diciendo sandeces de Lorca y , lo que es aún peor, hay quien le escucha. Otro, en los sagrados suelos de la universidad, quiere hacer ver lo marrón, claro y la luz , oscura, para marear la perdiz como hicieron otros furibundos antes que él, con consignas rancias, odios antiguos y mucha poca vergüenza.
Ya la Historia, la Literatura, la Sociología o la Cultura en general son X, Instagram, realitys y concursos que no son sino pan y circo llevado a la máxima expresión del gentío vociferante.
Los libros puede que se sigan publicando, pero el ángel caído ya no critica nada, porque hace mucho que se murió de hastío y aburrimiento.
En cuanto a los grandes de la literatura, brillan, pobres míos, por su ausencia en un mundo de cuerdos que ojalá fueran locos como Quijano que solo destripaba sacos de harina rancia, mientras moría de amor verdadero hasta el tuétano de sus huesos.
El Sindicato de Enfermería Satse ha salido a la calle en Ceuta con una acción simbólica…
La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) ha valorado de forma positiva la reciente licitación…
La Real Federación de Fútbol de Ceuta (RFFCE) ha emitido un comunicado oficial tras la…
El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, ha despejado este martes cualquier duda sobre su…
El Helipuerto de Ceuta continúa consolidando su crecimiento como una de las principales infraestructuras de…
Con la proximidad del Eid al-Adha 2026, la actividad en los cebaderos y la llegada…