Dos hermanos, en el banquillo, uno tras ser detenido con su mujer, ya absuelta, y el otro por ‘aparecer’ en fase de instrucción.
Visto para sentencia un juicio celebrado en la mañana de ayer en la Sala de lo Penal número Uno de nuestra ciudad contra dos hermanos acusados de incurrir en un delito contra la salud pública, toda vez que Agentes de la Compañía Fiscal y del Grupo Cinológico de la Guardia Civil se incautaran el 25 de julio pasado en el control del puerto de un alijo de 134 kilos de resina de hachís que en el mercado habría alcanzado un valor de 217.000 euros. Para ambos, el Ministerio Fiscal solicita cuatro años y dos meses de prisión y multa en la cantidad señalada, mientras que el letrado de la Defensa solicitó la libre absolución de sus representados.
Sin embargo, ambos acusados lo son tras una trama que parece más bien de comedia, puesto que el día mencionado quienes fueron detenidos no fueron ambos sino sólo uno de ellos y la mujer de este, pero tras quedar probado en fase de instrucción que ella no tenía conocimiento de la existencia del hachís, que iba oculto en la furgoneta en la que viajaban, ni, por ende, del intento de pase de la mercancía, quedó absuelta, manteniéndose la acusación contra el individuo. Sin embargo, poco después, entró en escena su hermano, quien aseguraba ser el autor intelectual de la acción delictiva, de modo que tras proceder a la investigación pertinente, en aras de redactar el escrito de calificación acorde con la realidad, el Ministerio Público estima, y así fundamenta con pruebas, que en todo caso deberán ser corroboradas o desmentidas por la Justicia, que ambos son parte del hecho delictivo, razón por la cual pide para ambos la misma pena de cárcel en base a la comisión de idéntico tipo penal.
De tal modo, y mientras la juez dicte sentencia en un sentido u otro, es decir en términos de condena o de absolución para ambos o para uno de los dos, es preciso señalar en referencia a los hechos enjuiciados, que el decomiso se produjo a primera hora de la mañana, en torno a las 8:30, del mencionado día de julio cuando uno de los perros que prestan servicio de reconocimiento de los vehículos que embarcan en los ferrys con destino a Algeciras hizo a los agentes la señal de que había detectado sustancias estupefacientes en una autocaravana de marca Possi-Globecar y matrícula española. El animal estaba en lo cierto. Los componentes de la Compañía Fiscal procedieron a efectuar un exhaustivo reconocimiento del interior de la furgoneta, localizando las sustancias en distintos dobles fondos. Una vez desmantelados los huecos en los que se había ocultado la droga que se pretendía pasar a la península, aparecieron un total de 134.920 gramos de resina de hachís, con el valor citado de 217.000 euros. Seguidamente, se procedió a la detención de los dos ocupantes de la autocaravana, resultando ser uno de los acusados y su mujer, ya absuelta, provistos ambos de pasaporte de su país, Marruecos, y de permiso de residencia en España. El hermano que ‘apareció’ luego es igualmente vecino marroquí.
A bordo, tres niños
Cabe destacar también que en el momento de la actuación iban, tanto él como ella, acompañados por sus tres hijos menores de edad. Los menores fueron trasladados a la guardería y los detenidos, junto a las diligencias instruidas, fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia como presuntos autores de un delito contra la salud pública, quedando la sustancia intervenida depositada en el Área de Sanidad de la Delegación del Gobierno y el vehículo intervenido a disposición de dicha autoridad judicial. La Guardia Civil también informó a la Fiscalía de Menores de la presencia de los dos menores junto a los acusados para que el órgano judicial decidiera cómo proceder durante el tiempo de la detención. Ahora, el padre y el tío de ellos esperan el veredicto mientras cumplen prisión provisional en el Centro Penitenciario de Ceuta.







