Algeciras vivió este Lunes Santo una de esas jornadas que quedan grabadas en la memoria colectiva, marcada por la impecable presencia del Tercio ‘Duque de Alba’ 2º de la Legión de Ceuta, que acompañó a los Titulares de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna y María Santísima de las Lágrimas.
Desde primeras horas de la tarde, la ciudad se volcó para recibir a los legionarios en un ambiente cargado de emoción, solemnidad y profundo sentimiento cofrade.
Encabezados por su jefe, Cayetano José Martínez Alonso, y acompañados por parte de su Plana Mayor, los efectivos legionarios hicieron gala de su reconocida disciplina y marcialidad, despertando la admiración de los algecireños que abarrotaban las calles. La perfecta coordinación y el inconfundible paso legionario convirtieron cada instante en un auténtico espectáculo.
El contingente se completó con la escuadra de gastadores de la Bandera ‘Cristo de Lepanto’ IV de la Legión, un solemne piquete de honores y la siempre impactante Banda de Guerra del Tercio, cuyos sones marcaron el ritmo de una tarde que ya forma parte de la historia reciente de la ciudad.

Un inicio vibrante desde las Fuerzas Armadas
El primer desfile arrancó a las cinco y cuarto de la tarde desde la Avenida de las Fuerzas Armadas, avanzando por Blas Infante y Alfonso XI hasta alcanzar las puertas de la Casa Consistorial. A lo largo de todo el recorrido, el público acompañó con aplausos y muestras de entusiasmo el impecable discurrir de la formación.
A su llegada al Ayuntamiento, a las cinco y media, tuvo lugar el acto institucional de recepción al coronel, presidido por el primer edil. Este momento destacó por su solemnidad y simbolismo, reforzando los lazos entre la ciudad y la Legión en un enclave emblemático.
Tras este acto, los legionarios protagonizaron un segundo desfile que partió desde el Consistorio a las seis de la tarde, recorriendo algunas de las principales calles del centro en un itinerario que permitió a miles de personas disfrutar de cerca de su espectacular puesta en escena.

Una jornada inolvidable para la ciudad
El recorrido continuó por Alfonso XI, San Antonio, Regino Martínez, Blas Infante y Plaza Alta, entre otros puntos, dejando imágenes de gran belleza y momentos de intensa emoción colectiva. Cada tramo se convirtió en un punto de encuentro entre tradición, fe y admiración hacia la Legión.
La llegada a la Capilla de Europa marcó el inicio de la procesión, culminando así una tarde que destacó por su perfecta organización y por el comportamiento ejemplar tanto de los participantes como del público asistente.
Algeciras cerró así un Lunes Santo inolvidable, en el que la Legión volvió a demostrar por qué es uno de los grandes atractivos de la Semana Santa, dejando una huella imborrable en todos los algecireños que vivieron una jornada sencillamente magnífica.






