El poeta y editor granadino Pedro Enríquez presentó anoche su poemario ‘Lienzo del deseo’
“Es un libro que está muy inspirado en el arte de la pintura, pero de alguna manera es como si este arte de la pintura simbolizara todas las artes y se establece un diálogo entre el artista y su poder creador y la musa o inspiración. En ese mundo artístico, la pintura tiene sensualidad, de ahí el título, ‘Lienzo del deseo’, y exhibe color, pasión y dolor”. Con tales palabras presentó anoche Pedro Enríquez, poeta y editor granadino, su último libro, un hermoso poemario, como todos los que llevan su firma.
De tal manera, la sala de usos múltiples de la Biblioteca Pública acogió un acto que contó, asimismo, con la presentación de José Antonio Alarcón, director del centro e historiador, y Miguel Ávila Cabezas, profesor y poeta. Un acto precioso, en la forma y en el fondo, donde tuvieron cabida versos, risas, anécdotas y, en definitiva, vida. Mucha vida: la de las letras y las metáforas.
“Creo que cada persona que lea el poemario”, consideró Enríquez, “sentirá algo diferente, de hecho, hay personas que lo han leído y me han transmitido su sensación, muy distintas, y esto es algo que han de tener los libros, que no sea un mensaje clarísimo sino que haya una propia interpretación del lector”.
Respecto al papel de las bellas artes en la vida, el poeta granadino indicó que “son necesarias porque nos hacen sentir dentro de nosotros algo especial y ese algo especial, esa sensibilidad, es la que nos hace encontrarnos a nosotros mismo, y encontrarse a uno mismo es amarse, primer paso para que el mundo sea mejor”. Pues eso: un mundo mejor y debidamente escrito, pintado, musicado.






