Ya sabemos que los Domingos de Ramos siempre suelen ser días soleados. Sin embargo, parece que la climatología apunta a que este año será diferente.
Lo que sí se descarta es que tengamos una jornada iluminada por el astro rey. Será un día encapotado, pero lo mismo, ya sabemos como es el tiempo en nuestra ciudad, que todo cambia de unas horas para otras. El nuevo hermano mayor de la Cofradía de la pollinica espera que sea diferente. "El temor es grande, no lo voy a negar porque estamos en fechas de lluvia", reconoce Alcalá, "los cofrades, aunque no lo queramos decir, llevamos días mirando en una página web y otra".
Es la única preocupación de la Hermandad de cara a su procesión, ya que en su caso el número de costaleros nunca suele ser un problema. "Gracias a Dios, llevamos una línea ascendente", señala Alcalá, "yo le pido que todas las Hermandades tengan la suerte de que no sólo les acompañe el día y tengan buen tiempo, sino que también cuenten con suficiente gente para sacar a sus Titulares".
El Dulce Nombre, que calza 44 costaleros, cuente con una cuadrilla en la que hay unos 70 inscritos; y el palio, que necesita 35, disponga de unos 55 costaleros.
Todos ellos estarán dirigidos por José Gabriel Alcalá, que además de Hermano Mayor es capataz de la Hermandad y cuenta con el apoyo de Manuel Alcaide y Jesús Sánchez Ruiz, ambos, capataces del Cristo, del que son contraguías Ricardo Navarro y Emilio Panadero. En el palio los capataces serán Marco Antonio Muñoz y Luis Gil, que tendrán como contraguías a Ángel Navarro y a Enrique Barranquero.
La Cofradía de la Pollinica tiene una buen salud económica, a pesar que los trabajos para construir la Casa de Hermandad se dispararon.
Pero hoy es ya Domingo de Ramos y la única preocupación es mirar hacia arriba y que no haya problemas a la hora de la salida para enfilar su tradicional recorrido hasta llegar a los Jardines de la Argentina, luego seguir poe el Puente del Cristo, llegar hasta la Plaza de Africa y entrar en carrera oficial. Pasarán por delante de la Iglesia de la Patrona, donde durante muchos años tuve la sede canónica esta Hermandad, hasta que decidió irse hasta la Avenida de Otero, a la Barriada de Manzanera. A la vuelta, entrada en la Santa Iglesia Catedral para realizar la estación de penitencia y emprender el regreso hasta la Barriada de Manzanera.
Repetimos, una jornada donde todos sus cofrades mirarán hacia el cielo y pedirán que la Pollinica pueda volver a realizar su estación de penitencia.






