El claustro de la Ermita de San Antonio volvió a llenarse este jueves de tijeras, papel de colores y muchas ganas de colaborar y participar. La Cofradía de San Antonio inauguró el tradicional taller de flores de papel con el que, cada año, vecinos, hermanos y devotos preparan la decoración de la Romería que se celebrará el próximo 13 de junio.
Desde las seis de la tarde, varias mesas comenzaron a llenarse de pliegos de papel, moldes y flores ya terminadas mientras los participantes compartían conversación y trabajo en un ambiente marcado por la convivencia y la ilusión. El objetivo no es otro que adornar la ermita y los espacios de la romería con cientos de flores elaboradas a mano.
La convocatoria, difundida entre los antonianos a través de redes sociales y grupos de la hermandad, animaba a participar en este encuentro artesanal que supone uno de los primeros pasos visibles hacia la celebración de San Antonio. “Os esperamos esta tarde en el claustro de la ermita para dar comienzo al taller de flores de papel para la Romería de nuestro querido Santo”, trasladaba la invitación enviada por la Cofradía.
Tradición, convivencia y participación
La vicehermana mayor de la Cofradía de San Antonio, Eva Perea, explicó durante el inicio del taller que esta actividad busca implicar a todos los hermanos y devotos en la preparación de la romería.
“Acabamos de inaugurar el taller de manualidades para hacer las flores de papel para San Antonio, para la romería”, ha señalado. Según ha explicado, la iniciativa se organiza cada año coincidiendo con la proximidad del 13 de junio y pretende abrir las puertas de la hermandad a todas las personas que quieran colaborar.
Perea reconoció que esperaba una participación más reducida debido a las obligaciones personales y familiares de muchos vecinos, aunque finalmente alrededor de una docena de personas acudieron al taller presencialmente. Además, otras muchas solicitaron material para continuar el trabajo desde casa.
“Nos han pedido incluso pliegos de papel y desde aquí se los facilitaremos para que lo hagan en casa con tranquilidad”, ha comentado la vicehermana mayor, destacando el interés que despierta esta actividad entre los devotos de San Antonio.
El taller, además de servir para preparar la decoración de la romería, se ha convertido también en un punto de encuentro para compartir tiempo, recuerdos y experiencias alrededor de una celebración profundamente arraigada en la ciudad.
Flores sencillas para llegar a más personas
Uno de los aspectos más destacados este año ha sido el diseño elegido para las flores. Según ha explicado Eva Perea, en ocasiones anteriores se habían realizado modelos más complejos y laboriosos, lo que dificultaba que algunas personas pudieran participar fácilmente.
En esta ocasión, la organización ha apostado por una propuesta más sencilla y accesible. “Tenemos una magnífica profesora de taller que ha inventado una flor más cómoda y más sencilla”, ha explicado, subrayando que el objetivo es facilitar que cualquier persona pueda colaborar independientemente de su experiencia en este tipo de manualidades.
Las mesas del claustro se fueron llenando poco a poco de pétalos recortados, alambres y flores terminadas mientras los participantes seguían las indicaciones para dar forma a cada creación. Entre risas y conversaciones, el taller avanzaba convirtiéndose en mucho más que una simple actividad decorativa.
La Romería de San Antonio es una de las citas más populares del calendario festivo y religioso ceutí, y gran parte de su esencia reside precisamente en este tipo de preparativos colectivos que mantienen viva la tradición generación tras generación.
Con cada flor terminada, los participantes no solo colaboran en la decoración de la ermita, sino que también contribuyen a conservar un sentimiento de comunidad que cada año vuelve a florecer en torno al Santo.





