Agentes de la Policía Local encontraron el pasado martes día veinticuatro un bolsa que contenía unos siete kilos y medio de hachís, dispuesto en placas y que había sido abandonado por un individuo que se percató de la presencia policial. Todo comenzó alrededor de las cuatro y media de la tarde, cuando el zeta de la Policía Local vio a un hombre sospechoso llevando la bolsa, al echarse a correr la dejó abandonada al lado de unos vehículos.
Fue entonces cuando se dieron cuenta de que se trataba de sustancia estupefaciente. El delincuente se introdujo en el interior de la barriada. Rápidamente dieron aviso al resto de las unidades para proceder a su localización y posterior detención, pero todo fue inútil ya que fue imposible localizarlo a pesar de la amplia presencia policial. También estuvieron conversando con varios vecinos de la barriada, quienes les dijeron que junto a este individuo había otro, pero fue imposible dar con ninguno de ellos en la práctica.
Cuando se trasladó la sustancia estupefaciente al Cuartel del Cuerpo para ser pesada, la misma dio en la báscula siete kilos y medio.






