Agentes de la Policía Local localizaron el pasado viernes casi 36 kilos de hachís en plena playa del Chorrillo.
Un ciudadano fue el que dio aviso a la Sala del 092 para informarles de que había divisado un bulto en la playa que podía ser droga. Desde la central de comunicaciones se dio aviso a una pareja de agentes que comprobó que, efectivamente, ese bulto ocultaba 35 kilos de hachís y 850 gramos.
El fardo fue localizado a la altura del segundo espigón, frente al túnel que da acceso a la gasolinera, después de que hubiera sido trasladado de sitio por el propio movimiento del mar.
Los agentes de servicio no solo se ciñeron a la aprehensión de esta droga sino que llevaron a cabo una batida por el lugar ante la posibilidad de que pudiera haber más fardos similares que, arrastrados por el Levante, pudieran aparecer en la misma zona o su entorno.
El resultado fue negativo, localizándose solo esta sustancia de la que se dio parte y entrega al Cuerpo Nacional de Policía. El fardo estaba a su vez formado por 60 cubos, compuesto cada uno de 5 placas de 100 gramos aproximadamente.
El hallazgo de esta droga pudiera estar relacionada con algunos pases frustrados de hachís que se han producido en los últimos meses, cuando la Benemérita ha iniciado persecuciones a embarcaciones que en el camino han arrojado bultos de droga que no han podido ser recuperados.
La última operación tuvo lugar hace un par de semanas cuando los agentes del Marítimo detuvieron a los ocupantes de una embarcación de recreo frente a la playa de San Amaro. Consiguieron localizar droga en la lancha y también, gracias a la colaboración de los GEAS, en el fondo del mar. Pero hubo más fardos que no aparecieron.






