Por segundo día consecutivo debemos volver al tema de las propuestas del PSOE en relación con la fiscalización extraordinaria que realizó a la Ciudad Autónoma entre los años 2002-2004 y ordinaria de 2005 y que fueron defendidas por Gaspar Zarrías. Bien es cierto que los socialistas en nuestra ciudad se podían haber buscado otro diputado de referencia, porque quien ha sido todopoderoso en Andalucía y ha debido conocer muchos de los escándalos que han salpicado a los gobiernos andaluces, desde luego no es el más indicado para defender una casi permanente fiscalización extraordinaria para el Gobierno del presidente Vivas, caso único entre todas las administraciones españolas. ¿Por qué el PSOE quiere poner tanto el ojo en el Gobierno del presidente Vivas? ¿Acaso no soportan que les haya derrotado de manera consecutiva en tres procesos electorales y no levanten cabeza? Sin embargo, el problema del PSOE es otro.





