Justo un año después de la famosa rueda de prensa de Carracao que puso en marcha el conocido 'caso Urbaser' la Justicia se ha pronunciado. No existe ningún tipo de delito. Ni prevaricación, ni nada de nada.
Por lo tanto, todos debemos acatar la decisión que ha tomado el Juzgado que entendía el caso en nuestra ciudad. Quienes vendieron, más o menos, esta historia como el 'robo del siglo' ahora deberán retractarse y pedir perdón porque, en más de un caso, existió durante muchos días y muchos meses una verdadera persecución, de todo tipo, contra dos personas esencialmente: el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas y el entonces consejero de Economía, Hacienda y Recursos Humanos, Guillermo Martínez. Más o menos ambos habían participado, aunque no hubieran nacido todavía, en la muerte de Manolete. Y esa conspiración, porque, en definitiva, no fue otra cosa que una conspiración orquestada, tenía su 'cerebro gris' y sus marionetas que actuaban, ha quedado con esta decisión judicial completamente descubierta. No hay nada de nada. Aquí se decidió ir al Juzgado para que fuera la Justicia la que investigara. Pues bien, lo ha hecho con tranquilidad y dando todos sus pasos adecuadamente. Si se confía en la democracia, se deben acatar las decisiones que se toman en los Juzgados, aunque no se compartan, pero el ridículo que han hecho algunos ha sido de órdago a la grande.





