La Consejería de Educación, Cultura y Mujer espera contar cuanto antes con una docena de stands y expositores con los que volver a realizar actividades al aire libro como es el caso de la Feria del Libro. “Nos estamos planteando volver a la plaza de los Reyes y que dure hasta quince días si los libreros así lo deciden y si disponemos de las casetas en los próximos meses”, explica su titular, Mabel Deu, que recuerda que el compromiso era que en cuanto se tuvieran los stands “volveríamos a la calle”. Depende de que a la nueva licitación que se ha abierto, la segunda convocatoeia que se realiza, se presenten ofertas por parte de empresas interesadas en el suministro de estas casetas, en las que la Ciudad va a invertir 70.000 euros para adquirirlas en propiedad. “A la primera no se presentó nadie”, ha lamentado la consejera, quien por el contrario, espera que en esta ocasión si haya proveedores interesados.
De la adquisición de estas casetas depende la celebración al aire libre de la Feria del Libro, que en su edición del pasado año se celebró en la sala de usos múltiples de la Manzana del Revellin precisamente debido a que se estaba reservando el dinero del alquiler, montaje y transporte de los stands para poder adquirirlos en propiedad. “Cada año resulaba muy costoso el alquiler y veíamos como una medida de ahorro poder disponer de los stands en propiedad, con lo cual no estaríamos supeditados a que la Feria del Libro durase más de una semana”. Además se abriría otra posibilidad: Retornar a la plaza de los Reyes, que es el espacio preferido por el gremio para exponer sus publicaciones.
La feria se complementará como en otras ediciones con actividades de fomento y promoción de la lectura en otros espacios culturales, que este año, debido a que la infraestructura aún no está funcionando, no se hará en la Biblioteca Pública del Estado, pero sí en la edición del año próximo. En cualquier caso se seguirá utilizando la sala de usos múltiples de la Manzana del Revellín.
Aunque el uso principal de las casetas será la Feria del Libro, que tradicional se celebra entre finales de mayo y principios de junio, estos espacios permiten su utilización para todo tipo de actividades al aire libro, y no solo de la Consejería de Educación y Cultura sino del resto de áreas y departamentos de la Ciudad Autónoma.






