La maestra ceutí Clara E. González Granja presentó su primera novela en la Biblioteca, ‘Vidas en reencuentro’, una narración de autoayuda
“Lo más importante es vivir el momento, no estar obsesionado con el futuro, porque este es incierto, ni poner las cosas malas por encima de las que nos hacen feliz. Hay que aprovechar la vida”. Las palabras pertenecen a una “optimista convencida”, la escritora ceutí Clara E. González Granja, que anoche presentó en la Biblioteca Pública, ‘Vidas en reencuentro’, su primera novela, tras la presentación, que corrió a cargo del director de la misma, José Antonio Alarcón.
De tal manera, exultante de felicidad y gratitud a las personas que le han apoyado, González Granja señaló que su libro “es perfecto para levantar el ánimo”, razón por la cual se lo recomendó a aquellas personas que estén “un poco en bajas horas, para que así puedan tener un soporte extra para levantarse cuanto antes”.
Maestra y madre de dos hijas, aseguró que el reiki le ha permitido “despertar su verdadera esencia y una intensa evolución interior que cada día le hace aflorar algo nuevo”. En este sentido, puso un ejemplo: “A veces nos hundimos con una cosa mala que nos pase y no recordamos o no tenemos en cuenta que hay muchas más que nos hacen feliz, por eso es importante poner de relieve lo que supone la sonrisa de una hija o el abrazo de un ser querido”.
“Porque”, siguió, “hay que aprovechad el momento que estamos junto a la familia y seres queridos, tratar de estar más tiempo con ellos, algo que parece lógico pero que luego, en la práctica, no se refleja”, lamentó.
Respecto al valor de las amistades, González Granja dijo que “son muy importantes” pero matizó que “la vida es un tren, y a este tren a veces se suben nuevas personas y otras se apean, por eso cuando una amistad nos decepciona y se baja del tren en marcha, tenemos que seguir el camino, no hundirnos”.
En el trasfondo de la novela, se aprecian todos estos valores que la maestra puso ayer en valor, puesto que en ‘Vidas en reencuentro’, publicada por la editorial Seleer, se narra el encuentro de dos personajes con trayectorias muy diferenciadas. Por un lado, Gabriel, que desde niño experimenta diferentes apariciones y sanaciones y vive ayudando, y, por otro, Ana, una mujer dedicada a trabajar e intentar superar su propio pasado, que le persigue continuamente.
La novela muestra que cada persona que se cruza en nuestro camino aporta algo y que para percibirlo simplemente hay que estar despiertos. “Por ello, la novela nos anima a no dejar pasar la vida, a valorar cada instante como único y a utilizar nuestro corazón para algo más que seguir vivos: para sentir y amar”, destacó la escritora quien destacó también para concluir que “hay tiempo para dedicar a todos los seres queridos y muchas posibilidades para ser feliz”.






