Fuentes cercanas al Ejecutivo local remitieron al protocolo establecido para actuaciones.
La Ciudad Autónoma ha asegurado que la Policía Local no está obligada a llevar consigo material específico para tratar con animales peligrosos y ha remitido directamente al protocolo establecido para este tipo de actuaciones como único medio para tratar estos casos. La forma de funcionar, según han defendido, consiste en avisar a los laceros y, en caso de que éstos no estén disponibles, tratar con la Protectora de Animales, que tendría entonces las competencias mediante un convenio.
De esta forma se descarta, a priori, la posibilidad de que los efectivos policiales cuenten con un dispositivo para leer chips que facilitaría la identificación de los propietarios de los animales para poder sancionarlos y devolvérselos, que cuenten con una escopeta de dardos tranquilizantes e incluso con una formación adecuada.
Hasta ahora, la Policía Local ha tenido que realizar traslados de perros con sus propios zetas en el habitáculo en el que luego han viajado personas detenidas. Hay que tener en cuenta que, en ocasiones, se desconoce la situación sanitaria de los animales y que incluso han tenido que amarrarlos en el propio patio de la comisaría del Cuerpo.





