El Área de Menores de la Ciudad Autónoma vive jornadas de infarto. Hay que cumplir los plazos para cerrar ‘La Esperanza’ antes de que finalice la semana próxima, terminando así con la historia de un centro que comenzó su andadura en 1999.
Aquella fórmula improvisada para retirar a los niños de la calle terminó perdiendo su temporalidad conforme pasaban los años, convirtiendo el viejo chalet militar en una casa de acogida. Es tal el desgaste y la degradación de las instalaciones que resulta insostenible que siga siendo habitado por menores extranjeros. La Ciudad, que ya confirmó esta postura en una comparecencia extraordinaria, pretende que los MENA estén ya en el albergue de Hadú antes del próximo jueves.
Durante el día de ayer comenzaron ya las labores de recogida en ‘La Esperanza’. Todas a puerta cerrada, manteniéndose la privacidad tras los viejos muros. Mientras esto sucedía, en el albergue de Hadú comenzaban otras tareas, las de limpieza y reparto del mobiliario que será usado por los MENA además de los colchones que ya se han adquirido y que serán los que, dentro de seis meses, se trasladarán al nuevo centro de Calamocarro.
La zona del albergue que será usado por los menores consta de sus servicios públicos y de salas que se irán adaptando a las necesidades temporales que se les dé a los MENA: de juegos, ocio, dormitorios, cocina...
Los trabajadores de ‘La Esperanza’ y monitores del Área de Menores visitaban también en la mañana de ayer estas instalaciones con las que tendrán que familiarizarse de manera gradual. Lo harán hasta que, tal y como explicó el propio portavoz del Ejecutivo, Guillermo Martínez, se externalice el servicio de atención a través de una empresa que resulte beneficiaria del futuro concurso, una vez pase por instancia plenaria previamente.
A los menores ya se les ha informado del cambio de instalación y seguirán ocupando los barracones hasta que, en unos días, se les traslade definitivamente a Hadú. Ya están preparando la mudanza de los materiales que deberán ser transportados.
¿Y qué pasará con el centro del Hacho?
Una vez se termine el desalojo de ‘La Esperanza’, se determinará el uso que se dé a un chalet que es de propiedad militar. Es interés de la Ciudad que, dada la cercanía a la ermita de San Antonio, se le dé un uso relacionado con la misma, intentando ganar en riqueza patrimonial en la zona. De momento su uso queda en el aire. Aunque sí se tiene algo claro. Se teme que después del desalojo de los MENA, haya indocumentados que puedan querer meterse en los barracones. Ya sabe la Ciudad y la propia Policía de la presencia en el entorno del centro de marroquíes que estuvieron en ‘La Esperanza’ mientras eran menores pero que, después, tras cumplir la mayoría de edad y para evitar su expulsión, se quedan merodeando por el centro, alimentándose de lo que los MENA les daban. Si los barracones siguen abiertos, se teme que haya una ocupación de los mismos por parte de los inmigrantes, así que ya se ha hablado de practicar algún derribo de esa parte para frenar la temida ocupación.






