Las autoridades marroquíes han reforzado su despliegue de seguridad en las zonas próximas a Ceuta y Melilla para interceptar a personas con intenciones de cruzar de manera irregular a alguna de las ciudades autónomas. Entre las acciones se incluyen: vigilancia en carreteras, rastreo en las regiones montañosas e incluso una barrera metálica.
Estas medida se produce en un contexto de llamamientos en redes sociales para organizar un nuevo acceso masivo a las ciudades españolas el próximo 15 de agosto.
Ante la amenaza existente, se ha reforzado el despliegue terrestre con efectivos de la Policía Nacional, la Gendarmería Real y las Fuerzas Auxiliares. Este enfoque preventivo incluye la supervisión de todos los ejes viarios, caminos y senderos que conducen hacia el paso fronterizo de Bab Sebta, intensificando el control sobre el terreno para contener cualquier movimiento irregular antes de que alcance las inmediaciones de la ciudad autónoma.
Vigilancia intensificada en los accesos a las ciudades autónomas
Si bien faltan varios días para la fecha señalada, los servicios de seguridad marroquíes interceptan diariamente a personas en las carreteras que conducen a las áreas fronterizas y las devuelven a sus ciudades de origen.
Según el periodista Ahmed Biyuzan, especializado en cuestiones migratorias y residente en Castillejos, la Policía y la Gendarmería han reforzado significativamente sus puestos de control en los accesos de las poblaciones cercanas a Ceuta.
En estos puntos, se registran vehículos de manera sistemática y se inspecciona la identidad de los viajeros. Pero, al momento que se detectan candidatos a la inmigración irregular, estos son interceptados y trasladados de vuelta en autobuses.
De acuerdo con el reporte de EFE, este despliegue no se limita al área de Ceuta; la provincia de Nador, colindante con Melilla, también registra una fuerte presencia de distintos cuerpos de seguridad, con controles policiales instalados en los principales accesos a la ciudad.

Barrera metálica de cuatro metros
Por su parte, el medio digital nichanealane.ma ha anunciado que las autoridades de Marruecos han iniciado la instalación de una barrera metálica de cuatro metros de altura en la carretera que une Castillejos con el paso fronterizo de Bab Sebta.
La infraestructura a la que se hace referencia busca establecer un obstáculo físico contundente frente a posibles flujos masivos de personas, permitiendo crear un perímetro de seguridad donde las fuerzas públicas puedan actuar de manera preventiva antes de llegar a la propia frontera.
De acuerdo con lo que ha señalado el medio digital, la medida responde al estado de alerta máxima en los alrededores de Ceuta, motivado por llamamientos en redes sociales para un nuevo intento de entrada colectiva el próximo 15 de agosto.
El objetivo principal de este blindaje es evitar que se repitan las concentraciones registradas a finales de julio, asegurando una vigilancia intensa y constante en la zona fronteriza durante los días previos a la fecha señalada.
Rastreo y vigilancia en las regiones montañosas
También se ha dado a conocer, según la información publicada por sabahagadir.ma, que la comandancia regional de la Gendarmería Real en Tetuán ha incrementado significativamente su nivel de alerta, intensificando las labores de rastreo y vigilancia en las regiones montañosas y el litoral cercano a Ceuta.
Este despliegue tiene como objetivo principal combatir la inmigración irregular mediante un refuerzo de la presencia policial en senderos estratégicos, permitiendo una capacidad de respuesta inmediata para frustrar cualquier intento de infiltración en la zona.
Como parte de este dispositivo de seguridad, se ha incorporado el uso de un helicóptero de la Gendarmería Real para efectuar misiones de reconocimiento aéreo en áreas prioritarias.
Estas maniobras desde el aire se coordinan estrechamente con las unidades terrestres, garantizando una supervisión integral de los movimientos en los puntos más sensibles de la frontera.
Asimismo, se han potenciado las patrullas móviles y a pie mediante el uso de perros adiestrados para inspeccionar terrenos de difícil acceso, con especial atención a la localidad de Beliones. Esta estrategia preventiva busca blindar los puntos críticos y anular las rutas de tránsito migratorio que atraviesan tanto los macizos montañosos como la costa próxima a la ciudad autónoma.

Críticas por los traslados forzados y centros de retención
Por su parte, la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) en Nador ha denunciado que el traslado de inmigrantes fuera de la provincia es una práctica habitual.
Said Haddad, presidente de la sección local, ha lanzado una advertencia sobre la existencia de lugares donde se concentra a los jóvenes antes de ser movilizados, una situación que ya ha sido comunicada a la Fiscalía de Marruecos.
Los responsables de la asociación han señalado que estos traslados forzados hacia ciudades como Casablanca y Beni Melal a menudo terminan a varios kilómetros de los centros urbanos con el objetivo de agotar a las personas.
No obstante, a pesar de estas operaciones de vigilancia y detención que continúan durante todo el día, EFE hace hincapié en que los llamamientos para intentar una entrada masiva en territorio español siguen multiplicándose en las redes sociales marroquíes.
Advertencia de la Embajada de España y balance de la crisis
Ante esta situación, la Embajada de España en Marruecos ha difundido un mensaje oficial aclarando que entrar de forma irregular en Ceuta o Melilla no otorga el derecho a permanecer en España ni permite el acceso al resto de Europa.
En este sentido, la institución ha recalcado que "toda información en sentido contrario es falsa".
Este refuerzo de la vigilancia llega tras la reciente avalancha migratoria que tuvo su punto más crítico el pasado 30 de julio. En dicho episodio, miles de personas entraron en Ceuta desde Marruecos, resultando en fallecimientos, desaparecidos y el colapso de la ciudad autónoma.







Con razón Mohamed VI es la quinta fortuna personal del mundo según algunos medios. La pasta que habrá soltado la UE por este asqueroso chantaje.