Está ocurriendo en el Recinto Sur, concretamente, en la zona interior de las antiguas Escuelas Prácticas. Los vecinos de este punto de Ceuta han mostrado preocupación por un joven allí asentado que vive en condiciones miserables y sospechan que pueda tener alguna enfermedad que no se está tratando.
Ha sido Loli Álvarez en nombre de los vecinos quien ha denunciado públicamente esta insostenible situación. Además de vivir bajo una lona de plástico, todo su alrededor se ha convertido en un vertedero.
La preocupación de los vecinos
Esta historia se remonta a un año atrás. En un inicio este joven conocido por Loli desde que es pequeño hizo de un coche vacío y abandonado su vivienda en el mismo lugar.
Los vecinos desconocían si este tenía recursos para comer, pero tienen claro que el aseo se ausentaba y que se encontraba “desatendido por completo”.
Según cuenta Loli, este no tiene relación con su familia y nadie se hace cargo de su bienestar. Además, necesita dos muletas para andar debido a un acontecimiento que Loli no ha querido hacer público pero que despierta aun más la preocupación de los vecinos y las sospechas de los posibles problemas del joven.
Un lugar mejor para el joven
Estos temen que un rebrote provoque alguna acción indeseada y los residentes puedan salir afectados de manera más grave de estas circunstancias que viven actualmente.
Hasta el momento, los vecinos no han vivido ningún altercado ni han dado constancia de problema alguno con su presencia, pero temen que así pueda llegar a ser. Pero, sobre todo, lo que estos residentes desean es que el joven pueda seguir en el mismo lugar, pero en otras condiciones, en una casita o que pueda encontrar un hogar mejor.
“Cuando llueve todo se moja, no tiene donde asearse, orina y hace sus heces ahí. Hemos ido a hablar con la asistenta social, con la Ciudad, pero nadie nos da una solución”, revela Loli.
Su vuelta vuelve a inquietas a los vecinos
En este lugar había pulgas, ratas y mucha basura acumulada. Él estuvo fuera unos meses cumpliendo condena por temas que los vecinos desconocen y que no son importantes para ellos, pero, a su vuelta, ha vuelto a hacer suyo el lugar, ahora, según indica Loli, en un “carromato” del ayuntamiento.
El joven ha retirado los enseres que había dentro de esta chabola que ha convertido en su casa y los ha arrojado alrededor de esta, formando un auténtico vertedero en un espacio que todos los vecinos comparten y por el que deben pasar para acceder a sus viviendas.
“Lo que pedimos es que Asuntos Sociales o la Ciudad hagan algo, este chico no puede vivir de esa forma”, dice Loli.
Un vertedero en la puerta de casa
El escenario que ha quedado es una zona de vertedero y los vecinos sienten vergüenza de invitar a alguien a casa dado el estado en el que se encuentra su entrada.
Se ha detectado presencia de ratas, cada vez aparecen más gatos por esta zona y la suciedad se está haciendo con el lugar.
La vecina que vive justo al lado de esta chabola no puede ni abrir las ventanas debido al olor y el temor a que los roedores entren en su inmueble.
“Por favor, ayuntamiento, señor presidente, haga algo por esta calle, que también pertenece al ayuntamiento, aunque sea interior, pero es una calle”, añade esta vecina afectada.
En siete meses, Loli Álvarez ha acudido al ayuntamiento siete veces y las siete se ha sentido engañada. “Siempre me dicen ya te llamaremos, pero nunca lo hacen”, asegura.
Demandas de limpieza
Loli ha exigido que la Ciudad tome medidas de limpieza en esta zona del Recinto Sur, que pasen barrenderos y se realice un mantenimiento de todas las malas hierbas que alcanzan una altura considerable.
Lo cierto es que las cámaras de El Faro han podido captar que todas las palabras de Loli son ciertas. La basura se está apoderando de la entrada a estas viviendas.
Alrededor de la zona en la que este joven se ha asentado hay colchones, televisores rotos, ruedas, partes rotas de vehículos, etc.
Además, en toda la superficie del terreno hay arrojos de deshechos y algunos parecen llevar en el mismo lugar mucho tiempo.
Zona de aparcamiento
Por otro lado, esta vecina también ha denunciado que la entrada de sus casas se ha convertido en un aparcamiento para muchas personas que no residen en estas viviendas.
Loli Álvarez pide que se cierre la cancela existente en el acceso a las viviendas y se tomen medidas para evitar esta situación que ya supuso un problema para Loli en el pasado.
“Mi nieto se puso malo y no pudimos salir con el coche porque había uno mal aparcado, atravesado. Tuvimos que llamar a la Policía y tardamos dos horas en poder llevarlo al médico”, cuenta Loli.
Los vecinos piden que, si personas ajenas a la barriada van a utilizar sus inmediaciones de aparcamiento, que, al menos, paguen una tasa.
Para finalizar, ha destacado que desde hace 21 años que este terreno pasó de ser propiedad militar a pertenecer al ayuntamiento, “todo ha ido a peor y han aparecido los problemas”.
Di que tienes 13 años y mucho "ammo, ammo".
Lo mismo una solución es irse a Marruecos y entrar ilegalmente en España, luego pintarse y decir que viene de Guinea Bisseu o Senegal, y que lo metan en un Ceti, allí está comido, cagado, meado y duchado. O es mentira?Porque si eres de aquí, te tienen tirado en la calle.
Debería venir en patera para que le dieran de todo gratis