La palabra entrenador se le queda corta. José Juan Romero, técnico de la Agrupación Deportiva Ceuta, es mucho más que eso.
El natural de Gerena es el padre del vestuario, el que es capaz de exprimir el máximo jugo del futbolista, pero también de apoyarlo cuando la situación lo requiere.
Con sus gafas, que se han hecho famosas en toda la ciudad autónoma, el míster no trata de entrenar, sino de criar, escuchar y transformar.
De esta manera, ha conseguido hacer historia con el club blanquinegro, el relato se sigue escribiendo y el destino y el trabajo decidirán dónde se colocará el punto y final.
El Faro de Ceuta se ha puesto con contacto con el técnico para conocer sus aspectos más personales: sus inicios en Gerena, su relación con Luhay Hamido, los futbolistas que más le han marcado y mucho más.
-Comenzó en los banquillos en el Gerena, ¿cómo empezó a entrenar y de qué trabajaba antes de vivir del fútbol?
-Yo he alternado mucho tiempo mi trabajo en una empresa familiar de asesoría y temas inmobiliarios.
Dejé de jugar y decidí crear un equipo en Gerena, ya que no había senior. Mi idea era que los chavales pudiesen jugar, la cosa funcionó y fuimos subiendo de categorías, por lo que tuve que sacarme los carnets.
Pero en ningún momento me planteaba el dedicarme profesionalmente como entrenador.
-Hay una frase muy famosa suya que dice que de fútbol no sabe nada, pero de la vida lo sabe todo, ¿me puede explicar que representa para usted esa frase?
-Es un decir, pero bueno sí, uno ha tenido experiencias positivas en muchos aspectos, pero también he pisado el infierno.
No hay peor cosa en esta vida que perder a una hija. Tuvimos esa desgracia de perderla y eso nos hizo mucho más fuertes.
Cuando estas en esas situaciones, si quieres tirar para arriba tienes que pelear contra ti mismo y muchas cosas, por eso digo que de la vida sé algo.
-¿Cómo recibió la oferta del Betis Deportivo, el equipo de sus sueños?
-Ya me había reunido con los del Betis un año antes, pero deseché entrenar al juvenil de División de Honor, no me apetecía.
Al año y poco después me volvieron a llamar para el Betis Deportivo, fue un domingo y el martes ya estaba entrenando con el equipo.
-En esa cantera también ha estado su hijo, Adrián Romero, que lo ha apoyado desde sus principios en la ciudad autónoma, ¿qué le aporta su hijo en el día a día?
-Es un pilar, los tres son pilares de mi vida. Pero Adrián ha sido un niño que ha tenido que vivir todo lo que pasó con la hermana, los otros no estaban todavía.
Fue fundamental para nosotros en aquel momento y me llena de orgullo que sea un niño tan extraordinario como persona y que esté conmigo para mí es algo crucial.
Además, es una persona muy reflexiva y que en muchos momentos te aporta muchas cosas.
Aparte de jugar bien al fútbol lo entiende muy bien. Creo que va a ser mejor desde los banquillos que hasta de futbolista.
-Termina su etapa con el Betis y le llama el Ceuta, ¿qué es lo primero que se le vino a la cabeza del club y del presidente?
-Había salido del Betis y quería esperar, no quería más filiales, aunque tuviese alguna opción. El Ceuta me llamó, estaban en tercera y veía que se identificaba bien con la ciudad y que tenía potencial de subir a la Segunda B.
“Luhay y yo somos amigos y para mí ser amigo es algo grande, significa mucho en mi vida”
Me llamó la atención la ciudad, pero lo que hizo decantarme fue Luhay que puso mucha constancia y perseverancia.
Conectamos muy rápido y me hacía llamadas por la mañana hablando del fútbol sin que todavía hubiese confirmado que venía. Sin duda, fue la clave.
-Y tras años compartiendo equipo, ¿cómo es la relación con Luhay?
-Somos amigos. Para mí esa palabra es algo grande y si te digo que es amigo es porque significa mucho en mi vida.
Fue un bastión muy importante en mi primera etapa y también cuando me fui, ya que me estuvo acompañando durante todo el año. No entendería estar en Ceuta sin Luhay.
-También, se le ve una persona muy cercana con los jugadores, incluso algunos hablan de usted como un padre, esa cercanía se trasladó desde sus principios en Gerena, ¿no?
-Rompo un poco con los estereotipos de entrenador de fútbol y este aspecto es otro más. Yo no quiero tener una vara o un reglamento en la mano.
Solo quiero que el futbolista tenga confianza en mí y que yo la tenga en él. Si yo puedo ayudarlo en cualquier ámbito de la vida, voy a tratar de hacerlo.
Quiero que cada día que pasemos juntos se lo pasen bien y que sean felices. Para mí, ese es el éxito.
Hay momentos en los que toca ser padre y con mucho orgullo, porque creo que para eso estamos también los entrenadores de fútbol.
-Con esa cercanía, imagino que también habrá tenido muchas anécdotas, ¿puede contarnos alguna?
-He tenido de todos los tipos, son muchísimas. Por ejemplo, en el Betis, Junior Firpo iba con la República Dominicana y yo le dije que la dejase porque se podría perder algo grande con la selección española.
Me hizo caso y al poco tiempo ganó la Eurocopa sub-21 y tuvo el detalle de regalarme la camiseta, me decía que me lo debía.
“No nos gustó la comida del hotel y levanté a toda la plantilla para ir al McDonald’s”
Tengo muchísimas anécdotas, prácticamente casi cada día. Te puedo contar otra en la que no voy a decir equipo ni ciudad, pero bueno, fuimos a una convocatoria con el equipo y fuimos a un restaurante.
Resulta que no nos gustó mucho la comida del hotel y levanté a toda la plantilla y nos fuimos al McDonald’s (ríe).
Imagínate el panorama que había con todos los jugadores allí y al día siguiente acabamos ganando el partido
-En esta larga trayectoria como entrenador, ¿cuáles son los jugadores que más le han marcado?
-Complicado, es como decir a quién quieres más a papá o a mamá (ríe). Pero bueno, yo creo que en Ceuta Alberto Reina ha sido fundamental en la historia moderna del club.
Tengo una gran devoción por él, es un chaval extraordinario y la verdad que me marcó por su superación, lo que tuvo que cambiar de su fútbol, en aspectos de su vida y en general.
“Alberto Reina ha sido fundamental en la historia moderna del club, tengo una gran devoción por él”
En el Gerena, Rafa Valderas en mis comienzos fue crucial, porque es una gran persona, es un capitán y estuvo conmigo en todos los ascensos, campeonatos. Es un amigo.
De los presentes no te quiero decir ninguno, ya lo diré para cuando no los entrene.
En el Betis, César de la Hoz fue un futbolista que me aportó mucho también, ya que aprendí muchísimo de él.
-Cuando escuchamos el nombre de José Juan Romero, se vincula siempre al fútbol, pero, ¿qué otras pasiones hay al margen de este deporte?
-Antes era muy cansino con el fútbol, si me lo preguntas hace 10 años, lo veía todo el tiempo, pero ahora me va gustando menos, si te soy sincero.
Me encanta el cine, me flipa estar viendo películas o series. También me encanta mi café, uno a las ocho de la mañana y otro a las cinco de la tarde y en el de las ocho si es en soledad mejor, que no me acompañe nadie.
Yo soy una persona feliz si me siento a tomarme una cerveza contigo, echar un rato con mi gente en la terraza, es a lo que aspiro.
-¿Qué serie o película le ha gustado más últimamente?
-Voy a tirar por los productos españoles, no soy muy bueno para los títulos, pero las películas de Coronado me gustan casi todas, mucho.
El Centro de Movistar Plus+ la estoy viendo también. Pero la que me ha gustado más ha sido la de Dos Tumbas de Netflix, es buenísima y el papel de Álvaro Morte me ha gustado bastante.
-Con este ascenso en Segunda División y con este arranque en la categoría, ¿cuántos sueños le quedan por cumplir a José Juan Romero con el Ceuta?
-Bueno cada año es una historia y es un reto. Este año es poder mantenerlos en Segunda y después no sé.
Si se logra mantenerse en la categoría, mi sueño es poder llevar al Ceuta a Primera División, pero tampoco soy muy soñador.
A día de hoy, lo que me apasiona es ver cómo la ciudad está viviendo todo esto y me ilusiona que el equipo se pueda mantener en la división de plata.
-Se ve mucha conexión entre usted y el aficionado, ya que sube muchos mensajes de agradecimiento, ¿qué le diría al aficionado del Ceuta?
-Que disfruten, porque se lo han ganado y se lo llevan ganando desde la temporada en la que parecía que descendíamos y acabamos remontando.
Ellos fueron clave y fue un sueño hecho realidad para todos, por eso tienen que disfrutar ahora este momento.
En Ceuta ha habido muchas generaciones que no han podido vivirlo y somos los afortunados de poder hacerlo.
Que se lo pasen bien, que empujen y que ayuden, ya que hay que estar preparado para todo. Va a salir el sol, pero también va a nevar, por lo que tenemos que hacernos fuertes para que el sueño no se acabe aquí y vengan más temporadas venideras para nosotros.
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