La magia y la esencia de Joaquín Sabina se han sentido en la tarde de este domingo en el Teatro Auditorio del Revellín, en Ceuta, de la mano de Jimenos Band, un grupo vallisoletano que nació hace ya más de una década para rendir tributo a este gran maestro de la música.
La música de Joaquín Sabina, que es capaz de llegar a personas de todas las edades, ha reunido a un numeroso público en esta tarde. Así, personas de diferentes generaciones esperaban en sus asientos que Jimenos Band apareciera sobre el escenario y transportarse al universo de Joaquín Sabina durante unos minutos.

La música en off marca el inicio del concierto
La banda, liderada por Nacho Jimeno y su hermano Alejandro no se ha hecho esperar y tan solo pasaban unos minutos de la siete de la tarde, hora prevista para el inicio, cuando las luces han anunciado que el concierto iba a comenzar.
Tras quedarse el auditorio a oscuras, una serie de canciones de Joaquín Sabina han comenzado a sonar hasta que finalmente una voz en off ha dado paso a los integrantes de Jimenos Band al escenario, que han sido recibidos con un caluroso aplauso por el público presente.
‘Lo niego todo’ ha sido la canción encargada de abrir este concierto, anunciando que por delante quedaba un repertorio de las mejores canciones de Sabina.
“Buenas tardes, Ceuta”, ha gritado a su término, para continuar con ‘Cuando era más joven’, que ha hecho que el público se moviera al ritmo de la música mientras tocaba las palmas.

La puesta en escena de la banda
Por otro lado, cabe destacar la cuidada puesta en escena de Jimenos Band. Nacho, el cantante principal, no solo imitaba a Joaquín Sabina con su voz. También lo ha hecho con su presencia, ya que tanto con su perfil como con el vestuario pareciera que sobre el escenario estaba el verdadero Joaquín Sabina.
Con todo ello, el vocalista, con una voz rasgada que llevaba consigo el humo, los bares y la noche que tanto caracterizan las historias del cantautor, supo conectar con los asistentes desde un primer instante. A su alrededor, una banda sólida, precisa y entregada dio forma a un directo vibrante, lleno de matices y con una energía que fue creciendo con cada tema.
A lo largo de su repertorio no han faltado las canciones clásicas del gran Joaquín Sabina, como ‘19 días y 500 noches’, ‘Y nos dieron las 10’, ‘Princesa’, ‘Mentiras piadosas’ o ‘Por el bulevar de los sueños rotos’. Unas canciones que el público ha tatareado junto al grupo dejándose la voz y el alma.
El toque personal de la banda
Además, haciendo gala de su toque personal, Jimenos Band también ha hecho alguna broma con el público e incluso han interpretado una canción propia, dejando ver así que tienen un sello propio y no son solamente una banda tributo.
A lo largo de todo el repertorio no han parado de sonar los aplausos por parte del público a la vez que se dejaban ver las sonrisas en sus rostros por este momento tan especial que estaban viviendo. Y es que, las canciones de Sabina han acompañado a toda una generación y, seguro, cada letra transporta a sus seguidores a un recuerdo pasado.
Con todo ello, Jimenos Band, el grupo tributo que desde hace años honra con fidelidad, respeto y una enorme sensibilidad el legado de Joaquín Sabina, ha ofrecido un concierto que no solo rindió homenaje al maestro de Úbeda, sino que consiguió trasladar al público ceutí al universo de su música.
La banda ha sido capaz reunir a los seguidores de Joaquín Sabina y traer su música al Revellín aunque sin intentar ocupar su lugar, ya que este gran maestro es único. Además, Jimenos Band demostró que, lejos de limitarse a replicar las canciones tal cual suenan en los discos, les imprimieron una personalidad propia dejando así su huella en Ceuta.





