En su libro “las flores del mal”, el escritor francés Charles Baudelaire habla sobre el enemigo de una forma enigmática y metafórica… es así: Mi juventud no fue sino una tenebrosa tormenta, atravesada aquí y allá por brillantes soles; el rayo y la lluvia han causado tal estrago que en mi jardín quedan muy pocos frutos bermejos.
He aquí que he alcanzado el otoño de las ideas, y que es preciso usar la pala y el rastrillo para reunir de nuevo las tierras inundadas, donde el agua abre agujeros tan grandes como tumbas. ¿Y quién sabe si las flores nuevas con que sueño encontrarán en este suelo deslavazado como un arenal el místico alimento que les daría vigor?
-¡Oh, dolor!, ¡oh, dolor! El tiempo se come la vida y el oscuro enemigo que nos roe el corazón, crece y se fortalece con la sangre que perdemos.
Alguien que parece haber perdido la sensatez, si es que alguna vez la tuvo, sufre cuando el equipo de fútbol que lleva el nombre de Ceuta en Segunda división B, pierde o empata.
Es tan sólido su penar que, cuando como hoy, el citado equipo gana en el reconocido y casi inalcanzable feudo de La Unión, él se tiene que manifestar de la forma que su mala hiel le atraviesa, no mostrando su alegría por el grandioso resultado obtenido, ¡no!... su verborrea escrita solo junta letras para señalar que hoy muchos estarán tristes porque la AD. Ceuta no perdió. Y como si la vida no tuviera causas más importantes que la citada, según él, hoy muchos estarán fastidiados. Es entendible porque de su persona nace el origen del peloteo… con tal de que no tiemble su sillón o el banquito que le han ofrecido porque no da para más, no le gustaría ser el niño en el bautizo, pero daría algo por ser balón y que ese hecho le fuese reconocido… yo lo compararía con Sísifo, aquel mitológico Rey Corinto que fue condenado por Zeus, aunque él no tenga ni idea de la identidad legendaria de estos personajes… por su valor y sus características y desfachatez demostradas, llegaría a ser tan cortés que cedería su puesto que tan sumisamente ocupa, no sin antes haberle pisado la cabeza a quien ose menear su cuna.
Los que han dejado de tener sensaciones positivas con este equipo desarraigado, entre los que me encuentro, son aficionados que dan su opinión agarrados a una realidad.
En contrapartida, nos demuestran a cada momento que debe ser muy triste no ser nadie en la vida. Que en sus mochilas solo albergan algarrobos negros zaínos.
Por ello se aferran al insulto y a la falta de respeto como premisa necesaria. Después esperan el toquecito en la espalda por los servicios prestados. Quien así pulula en busca de personas que le puedan complacer y satisfacer su preeminentes complejos de inferioridad, en el fondo, son gentes que nunca saben si vienen o van… es triste ¿no?
Es cierto o dicen que hoy ganó el equipo que lleva una camiseta blanca y que al parecer se llama Ceuta… pero para su conocimiento, esto importa menos cada día. Además, el holgado resultado final debe pasar a los anales del club, ya que el equipo contrario, por historia, no tiene un nombre definido pero tiene pedigrí… ¿La Unión? Pues la unión debe ser ambigua, pues solo marcaron en dos ocasiones en nueve partidos.
El ínclito personaje es un ser que ama mucho a Ceuta… tanto que, de la asamblea que se celebró para explicar los pormenores de una temporada aciaga, con una millonada en gastos de fichas a jugadores y entrenadores, no se le ocurrió utilizar la sinceridad y juntar sus letras para decir de que se componía su percepción. Claro, eso no… ¡pero él ama mucho a Ceuta!
Me gustó el Murallas, el Algeciras y el ambiente… la solera que atesora el equipo de la bahía, no es suficiente para que los responsables trasladen el encuentro al estadio.
Los aficionados algecireños se fueron contentos por la victoria, pero apenados por el trato hacia su equipo… el Algeciras se encuentra en los inicios del año de su centenario. Pero los responsables ceutíes no consideran que un conjunto con cien años de historia, no merezca pisar el estadio “Alfonso Murube” y si ser conducidos al ferreo y embarrotado feudo del Pedro Lamata… por añadidura, se podrían colocar unas concertinas con navajas desafiantes, por si algún jugador se quiere escapar…
Una vez expuesta la robustez lógica del Organón Aristotélico, conviene ahora mostrar la amplitud de su proyecto filosófico…





