La titular del juzgado de instrucción número 2 dictó ayer autos de entrada en prisión preventiva de los tres detenidos por su presunta relación con un alijo de 1.600 kilos de hachís que fue localizado en una batea en el puerto.
Los interrogatorios comenzaron a las 9.30 horas y no terminaron hasta casi las siete de la tarde; una jornada prácticamente histórica en los juzgados con declaraciones muy extensas (cada detenido se sometió a interrogatorios de más de hora y media de duración), que contó además con las manifestaciones de varios testigos a los que la magistrada titular que instruye el caso quería escuchar antes de decidir la entrada en prisión de los únicos tres arrestados. La investigación que ha dado pie a este caso comenzó el pasado 3 de marzo cuando la Benemérita supo de la existencia de este alijo de hachís cargado ya en una batea en la que también había garrafones vacíos de agua que iban a ser trasladados a la península. La batea llevaba varios días en el puerto y fue el propio dueño de la empresa propietaria del vehículo el que advirtió la presencia de la droga dando aviso a la Benemérita. Así comenzarían las investigaciones de Policía Judicial que, amparadas en el secreto de sumario durante este mes y medio, culminaban esta misma semana con la detención de tres personas después de jornadas de seguimientos e intervenciones. Los tres, vecinos de Ceuta (entre ellos hay dos que son familiares), han permanecido durante 72 horas bajo detención de la Guardia Civil hasta que ayer tarde se procedió a su traslado en preventiva a la prisión de Los Rosales por su presunta relación con un delito contra la salud pública ya judicializado. Están relacionados con la mercancía que conformaba la carga en la que se ocultó la droga o con el medio de transporte que se iba a emplear para su salida a la península. En el momento en que se procedió al decomiso del hachís, la batea aún no había sido trasladada para el embarque, de hecho se encontraba alejada de la zona de tránsito de los vehículos previa al control cinológico que presta la Guardia Civil. Llevaba varios días preparada pero aún no se había llevado a cabo el envío, hasta que se detectó. El decomiso de este alijo ha sido uno de los más importantes de los llevados a cabo por la Guardia Civil en los últimos años por el lugar en el que estaba escondido. En anteriores ocasiones se ha procedido también a la localización de hachís dentro de bateas en el puerto, sin que se haya podido localizar a las personas que podrían estar relacionadas con la salida de la mercancía.






