Las contrataciones de interinos en el Hospital Universitario de Ceuta continúan. A la lista de acuerdos temporales firmados se une el reciente nombramiento de un facultativo especializado en Urología.
Su incorporación permite al servicio contar de nuevo con tres profesionales. El puesto quedó vacante en septiembre tras la jubilación del doctor Salceda, que ya disfruta de su retiro del campo de la medicina.
La llegada del empleado también conlleva un alivio en la carga asistencial, que, tal y como trasladan las fuentes consultadas, es usualmente elevada. La demanda, según sus cálculos, alcanza un promedio en torno a los doscientos pacientes semanales. A ese número se suma el de los pacientes que pasan por procesos quirúrgicos.
La entrada del sanitario facilitará sobrellevar la carga de trabajo. La publicación de su nombre en el listado definitivo de candidatos confirma su elección, un trámite en el que ha sido candidato único. Lo releva la falta de personas excluidas en el documento.
Urgencias hospitalarias
No solo Urología precisa de un interno. Urgencias hospitalarias también requiere de este perfil, pero, en esta ocasión, de dos médicos. Ingesa hace un llamamiento para encontrar aspirantes.
Esta clase de acuerdos se firman por dos casos específicos. El primero, por sustitución ante la jubilación o la incapacidad permanente de uno de los facultativos. Existe como segunda opción su búsqueda para formar parte de un programa específico. Un ejemplo plausible es promover su contratación para desarrollar una campaña de vacunación.
La entidad se ha hecho eco de la convocatoria para la atención de emergencias en sus canales oficiales. El mismo establece una serie de requisitos básicos para participar e incluye anexos con los formularios a entregar.
Requisitos y excepciones
Los candidatos deben ostentar la nacionalidad española y, en su defecto, de otro país europeo para acceder al proceso de valoración. Pueden presentarse los profesionales que tengan el derecho a la libre circulación de la Unión Europea u otro tratado que esté ratificado por España.
Asimismo, desde Ingesa se exige que su historial esté limpio. Ello se traduce a que en él no esté reflejado un expediente disciplinario en los últimos seis años. A los aspirantes que no españoles se les pide esta condición. No se les permite su entrada a la convocatoria si se les ha inhabilitado por pena o sanción.
El instituto recoge entre sus condiciones ser titulado en la especialidad que se requiere. Sin embargo, como en otros procesos similares anteriores, existe una excepción.
Si ninguno de los facultativos que pueden cubrir el puesto no cumple con la titulación, se tienen en cuenta su experiencia en el ejercicio de la especialidad de la plaza a asignar.
Homologación
Otro de los matices que se consideran en esta situación es si está en trámites de homologación de dicha formación específica. Esta opción queda completamente descartada si finalmente participa un doctor en posesión del certificado.
Si se produce ese supuesto, el nombramiento del elegido es rescindido en virtud del que sí lo tiene. Se constituye como una causa resolutoria de forma automática ya que, según Ingesa, se entiende que esta alternativa se realiza ante la falta de especialistas para el cargo a desempeñar.
El sistema para decantarse por uno u otro se rige por una serie de pasos. Pone el foco en los informes de la carrera de cada participante, que son evaluados conforme al baremo de méritos establecido en la convocatoria. El proyecto técnico de gestión elaborado por cada uno también es analizado.
Pueden defender en una sesión pública ambos ante la Comisión de Selección. Sus integrantes tienen la oportunidad de realizar todas las preguntas que estime necesarias durante el encuentro. Una vez finalizado y sopesado, este grupo hace públicos los resultados y traspasa su propuesta de nombramiento provisional al director gerente.






