La empresa no encuentra responsables ni explicación a por qué no funcionó

La Ciudad ha anunciado la apertura de un expediente informativo para depurar responsabilidades por la avería del horno crematorio, el pasado diciembre, que impidió que se llevara a cabo la cremación de un cuerpo, con la consiguiente crítica ciudadana. La familia afectada tuvo que trasladar el cadáver a la península en donde sí se pudo hacer esa incineración después de estar esperando dos días en Ceuta a recibir un servicio imposible.

El informe técnico elaborado por la empresa que lo gestiona, Atroesa, obra en manos del Gobierno y no es nada clarificador puesto que no han encontrado explicación alguna a lo ocurrido. De ahí la decisión acordada.

“El presidente ha dado instrucciones para recabar un informe del director general de Industria y abrir además ese expediente informativo para el que se nombrará un instructor. Este tema nos ha afectado a todos y no nos ha dado igual lo ocurrido. Es un tema importante porque afecta a los sentimientos de las personas. Otros asuntos pasan a un segundo plano”, expuso el portavoz del Ejecutivo, Jacob Hachuel, al término de la celebración del Consejo de Gobierno.

La visita de Atroesa se produjo el miércoles 20 de diciembre comprobándose in situ lo ocurrido.

Y es que las conclusiones del informe son para generar inquietud. La empresa no encuentra explicación a por qué no funcionó el horno, por eso quiere ahora indagarse en este asunto averiguando así quién fue el responsable.

Sin conclusiones evidentes

En el informe se hace una narración cronológica de todo lo ocurrido, desde que el domingo 17 se recibe una llamada informando de los hechos. Esa llamada, efectuada a las 22.00 horas por parte del operario del horno crematorio, alerta de que el Quemador 3, encargado de la depuración de gases, tenía una avería y no consiguen que funcione.

“Nuestro técnico estuvo asesorando telefónicamente con varias actuaciones a seguir para diagnosticar el posible fallo y la solución. Al parecer, según la información que nos trasmitían, al Quemador no le llegaba tensión de alimentación eléctrica desde el Cuadro de Mandos. Bajo esa suposición, se les indicó, como medida de urgencia, la forma de alimentar dicho Quemador desde una Toma de corriente externa. Las llamadas se prolongaron el domingo 17 hasta las 23.00 horas aproximadamente sin conseguir que el Quemador funcionara”, expone la empresa en el informe que fue leído punto por punto por Hachuel.

Ese domingo la familia aún tenía las esperanzas de poder llevar a cabo la incineración en Ceuta, algo que terminó siendo inviable. “El lunes 18, a partir de las 8.00 horas volvieron a llamar a nuestro técnico y, de forma inexplicable, no lograron hacerlo funcionar aun conectándolo a un enchufe exterior. Tras este intento fallido, procedieron a conectarlo provisionalmente con la línea de alimentación del Quemador 1 para poder realizar la cremación pendiente y de esa forma sí les funcionó”, reconoce.

Ese día era el de la mítica comparecencia de Sanidad en la que se pidió perdón por lo sucedido y en el que ya se anunció la petición del informe a Atroesa. “El miércoles 20”, continúa el informe, “un técnico de Atroesa, a requerimiento de Rebeca Benarroch, se personó en las instalaciones del Crematorio, procediendo a la conexión eléctrica del Quemador 3 nuevamente con sus cables y funcionó sin ninguna incidencia”, expone.

“Tras comprobar que funcionaba correctamente se procedió a desmontarlo y a realizarle un Mantenimiento Preventivo para verificar si existía alguna anomalía que pudiese explicar la incidencia, no encontrando la justificación”, puntualiza, en una de las consideraciones más graves de las recogidas en este documento.

“Por precaución, se sustituyó un retén de la bomba y un inyector de segunda llama de dicho Quemador 3, aunque, en cualquier caso, ninguno de los dos elementos sustituidos pudieron provocar el fallo. Se verificó en diversas pruebas, que los tres Quemadores funcionaban con normalidad y que el Crematorio se encontraba operativo para realizar cremaciones”, concluye.