Que Ceuta cuente con la visita del presidente del PP nacional, Alberto Núñez Feijóo, y que además se efectúen compromisos aprovechando la celebración del Día de Europa, es importante para Ceuta. Supone que está en la agenda política con marca de prioridad y supone también que interesa.
El líder popular nacional lo dejó claro en su intervención: la clave no está en que haya venido, sino en por qué no vienen los demás.
Que Ceuta se sienta protegida, que se le tenga en cuenta, siempre es importante, pero que ese tener en cuenta venga del compromiso del principal partido a nivel nacional con aspiración a llevar las riendas del Gobierno de la Nación adquiere una dimensión mayor.
Feijóo habló claro de muchos asuntos, no solo de la necesidad de respaldar a las fuerzas y cuerpos de seguridad tras la tragedia de Huelva, sino también de la importancia de estar aquí, de dejar claro que Ceuta no es negociable y que requiere de una mayor presencia del Estado y de la implicación del Gobierno de España. Pero no solo eso, requiere también que se hable de ella en Europa.
Ceuta está en el mapa, como dijo el presidente Juan Vivas, y “no se puede concebir España ni Europa sin Ceuta”.
Ahora más que nunca, ante los azotes de los continuos voceros empeñados en la inestabilidad de la ciudad, se debe dejar claro que no puede calar una desconfianza sin fundamento, ni tampoco se puede dar espacio a la perturbación constante en forma de titulares que solo buscan causar incertidumbre.
No se puede vetar las especulaciones, pero sí reafirmar las garantías de esta tierra.






