El miércoles 10 de septiembre se escribía uno de los días más trágicos. La Guardia Civil recuperaba los cuerpos sin vida en el mar de hasta tres personas. Una en San Amaro, dos más en el Recinto y Sarchal. Hoy, se ha procedido al entierro de los tres jóvenes en una de las despedidas más duras porque nunca en Ceuta se había llevado a cabo un acto así.
Es el reflejo de la dureza de una inmigración con riesgos, que no cesa y que ha dejado ya 32 muertes en el mar, algunos de ellos de niños.
La Funeraria Al-Qadr ha procedido al traslado de los tres ataúdes hasta el cementerio de Sidi Embarek.
Allí se les ha rezado, contando con la presencia de la propia funeraria, del personal del cementerio, pero también de personas que acuden siempre a estas despedidas para arropar a quienes no conocían, pero merecen un digno final.

Tumbas identificadas para cada fallecido
En la tumba 5205 ha sido enterrado el joven hallado sin vida en la playa de San Amaro. Llevaba un flotador y una documentación que apuntaba a que se trataba de un vecino de Tánger. No se ha logrado su identificación oficial.
En las tumbas 5206 y 5207 han sido enterrados los dos jóvenes, que podrían ser menores, localizados a la altura del morabito del Sarchal y frente a la antigua cárcel de mujeres ese mismo día 10.
Hoy, todos ellos, han tenido su despedida en una tierra que no es la suya, pero en la que terminaron perdiendo sus vidas.
Un entierro que impacta
La imagen ofrecida este viernes en Sidi Embarek es igual de dura que la de aquel miércoles 10 de septiembre, cuando los GEAS no cesaron en la recogida de cuerpos sin vida en el mar.
Fue una jornada dura, que pudo incluso haber sido peor. Esa misma noche, el Servicio Marítimo salvó la vida in extremis a un nadador en el Tarajal. Ese gesto evitó la muerte número 4, los agentes de servicio hicieron una buena burla a la muerte.
Los entierros de estos tres jóvenes se han realizado de forma gradual. Los tres ataúdes colocados juntos han ido destapándose para proceder al traslado de los cuerpos a las tumbas habilitadas en la parte nueva del cementerio.
Juntos quedarán por siempre, prácticamente juntos murieron con solo horas de diferencia entre uno y otro caso.

Un año de tragedias
Este año se han registrado 32 muertes de jóvenes, también en algún caso menores, que fallecieron ahogados en el intento de cruce a nado a Ceuta desde Marruecos. Es el que más tragedias en el mar ha registrado, reflejo de esa constante presión que se da en los espigones fronterizos.
Hay casos dramáticos en los que solo unos minutos inclinaron la balanza hacia lo peor. Los guardias civiles han tenido que luchar con madrugadas de intensas nieblas, en las que solo se escuchan los gritos y lamentos de jóvenes que no pueden ver. Luego llega la constatación de los peores presagios, cuando se confirma la presencia de cuerpos sin vida en el mar.
Algunos de esos fallecidos han podido ser repatriados a Marruecos gracias a que se ha producido una confirmación oficial de su identidad, en otros, al no existir más que reconocimientos oficiosos no se ha podido llevar a cabo ese trámite.
El Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil adscrito a la Policía Judicial hace todo lo posible por averiguar la identidad de esas personas. Lograrlo supone aliviar el dolor para muchas familias que ni siquiera saben el destino final de sus seres queridos, confiando en que siguen vivos cuando no es así.







Marruecos mundial 2030 !. DEP Esos pobres que solo están siendo utilizados.