El 6 de diciembre de 2011 fue encontrado el cadáver de la joven estudiante de Enfermería Laura Gutiérrez, en el interior del piso en el que se había alojado temporalmente para prepararse el último examen de la carrera.
Había sido brutalmente asesinada. Aquel 6 de diciembre no sólo murió la joven Laura, su asesino arrancó de cuajo la alegría de toda su familia.
Hoy su única hermana, Carmen, se arma de valor y un año después de los hechos atiende a ‘El Faro’ para, con una admirable entereza, hablar de lo sucedido y, sobre todo, defender el honor y la dignidad de su alma gemela, Laura. Confiesa estar nerviosa, “enfrentarse de nuevo a un hecho tan terrible” como fue la muerte de su hermana le cuesta. Sabe que tendrá que hacerlo en varias ocasiones, porque no ha hecho más que dar comienzo una etapa muy difícil tanto para ella como para su entorno. “Éramos una familia unida, yo siempre la he querido, lo que le pasó ha sido terrible y el dolor por ella lo llevaremos ahora y siempre... hasta la eternidad, cuando volvamos a verla”. Carmen es fuerte, se ha convertido en el referente en su familia, e intenta salir adelante como un homenaje a Laura.
–Se ha cumplido un año de la muerte de su hermana, ¿cómo está pasando usted y su familia todo este tiempo sin tener a su lado a quien era su alma gemela, a Laura?
–Estamos pasando un calvario porque mi hermana era una persona que se notaba siempre, no pasaba desapercibida. Siempre estaba con una sonrisa, hablando, contando sus cosas, mirando por nosotros, cuidándonos... Era una persona que siempre desprendía mucho amor y mucho cariño hacia los demás, muy atenta... con sólo pensar todo lo que le ha ocurrido y cómo ha terminado, el proyecto de vida tan bueno que tenía... sólo le quedaba su última asignatura, iba a forjar una vida junto a su pareja, su novio... Laura estaba repleta de ilusión. Para nosotros todo esto es un sufrimiento porque no nos hacemos a la idea de lo que ha ocurrido, no somos capaces. Nosotros pensamos que está haciendo un viaje y que va a volver algún día.
–La marcha de personas tan queridas provoca en quienes las han perdido que las sientan todavía a su lado, a pesar de los meses, es como si ustedes la llevaran consigo... ¿me equivoco?
–Ella siempre permanecerá viva en nosotros porque ha sido muy grande. Mi hermana ha sido una persona muy noble y muy buena, que nunca ha dado problemas, que siempre ha buscado el bien común. No ha sido una persona que buscara el enfrentamiento, siempre ha sido buena, pretendiendo el bien de todos... Entonces cuando una persona así se va, sin ninguna explicación y además de esta manera, con el hecho tan terrible que ha ocurrido, con un hombre que ha hecho una atrocidad tan grande a alguien tan digno como era mi hermana... (se emociona).
Laura luchaba por todo el mundo, ¡es que era buenísima! no comprendemos cómo alguien puede hacer lo que hizo, cómo se le puede pasar eso por la cabeza.
–El día de la clausura de la XXXI Promoción de Enfermería a la que pertenecía su hermana, el pasado 7 de julio, usted leyó unas palabras en su honor. Letras emotivas que ahora me vienen a la mente cuando usted habla de su hermana. Por aquel entonces la definía como “gran persona, atenta y tolerante...”. Así era Laura, ¿no?
–Sí, es que era así. No hay palabras para describir a una persona tan grande. Era un bien para la sociedad, ayudaba a todo el mundo... y si una persona ayuda a la sociedad para mí es un bien común. Ella lo era, no comprendo por qué sucedió lo que sucedió, no comprendo nada de lo que pasó.
–¿Ella siempre quiso estudiar Enfermería?
–Mi familia siempre ha estado muy vinculada a la Enfermería. Mi madre trabaja en el Hospital de La Línea y desde siempre nos ha estado inculcando que estudiáramos Enfermería o algo relacionado. En mi caso no lo estudié... no me agrada tanto, ver la sangre y eso... Sin embargo Laura sentía devoción por ayudar a los demás, sobre todo a las personas mayores. Nosotras siempre hemos vivido con mis abuelos y hemos tenido mucha cercanía con los ancianos. Ella siempre les tomaba la tensión, les sacaba el azúcar... Mi madre es discapacitada física y mi hermana siempre ha tenido también especial dedicación con las personas a las que ayudar. Desde pequeña Laura siempre ha tenido clarísimo que lo que quería era ayudar a los demás y estudiar Enfermería. Hubo un año que estuvo de prácticas en Ceuta y que me dijo que le había encantado también el Área de Maternidad, los niños... Las profesiones se viven y cada uno tiene una devoción por cierta rama y ella lo que quería era ayudar a los demás.
–Recuerdo que se comentó que le quedaba poco para terminar la carrera ¿no?
–Mire si la vida es tan... le quedaba sólo un parcial, era sólo el último examen que le quedaba para terminar la carrera. Tenía su asignatura ya casi aprobada, le quedaba la última parte de los temas. No me explico nada porque esta historia es trágica desde que comenzó.
–La casualidad, también, que le habían dejado quedarse en ese piso...
–Mire usted, mi hermana se iba a ir con una compañera a otro piso pero la fecha de los exámenes no les coincidían, mi hermana lo tenía antes. Siempre iban a casa de una amiga de esa compañera, pero les dijo que no podían ir esta vez porque no era rentable que se quedaran porque no era suficiente que le pagaran 10 euros al día.
Mi hermana tenía el último examen y no pudo ir a ese piso. Ahí es cuando entra otra persona, un amigo, que le ofreció otra vivienda para que estuviera esos días. Este amigo se había enterado de lo que le había pasado a Laura y le llamó para ayudarle... le insistió para que se quedara en su piso esos días para prepararse el examen.
–Así fue como terminó allí...
–Mi hermana se lo iba a pensar, pero esta persona le volvió a llamar, le insistía en que se fuera a su piso, que allí iba a estar bien para estudiar... y Laura nos dijo que se iba al piso porque si no se iban a mosquear con ella... Es que mi hermana era muy buena, tan buena, que fíjese... no querían que se enfadaran con ella después de que le hubieran ofrecido ese piso. Nosotros le llamábamos y ella siempre nos decía que estaba bien, estudiando con una compañera de piso que hacía también Enfermería y tenía el mismo examen que ella. Nosotros estábamos tranquilos, cómo nos íbamos a esperar que pasaría lo que pasó... y encima la forma en que ocurrió... que el imputado mató a mi hermana pero encima estaba su compañera en el piso... Nosotros no comprendemos en ningún momento lo que ha ocurrido y cómo la otra persona no pudo auxiliarla, ni qué ha ocurrido, cómo pudo pasar.
–¿Su hermana les dijo en alguna ocasión que viera algo raro en el piso?
–En ningún momento nos dijo que tuviera problemas, que viera algo raro... siempre nos decía que estaba bien, estudiando. No sabemos si es que el imputado llegó y mi hermana desgraciadamente se topó con él, no sabemos nada... La cosa es que mi hermana estaba en un piso que le habían ofrecido porque la otra compañera les dijo que no era rentable que estuvieran en el que iban a quedarse en un principio. Le insistieron en que mi hermana se quedara en esa casa... y por eso fue, pero lo que no entiendo es cómo estaba el imputado ahí, no lo comprendemos.
–¿Cómo se enteran de lo que le había pasado a su hermana?
–Pues mire, el día 6 había quedado a las 9.30 horas con Andrés, que era el novio de mi hermana, para correr. Me resultó extraño que mi hermana no me llamara para decirme cualquier cosa... para que le contara cómo me había ido la carrera... las cosas que mi hermana tenía... Yo sabía que ella se levantaba temprano para estudiar... pero no me llamó. Andrés se vino después a comer a la casa y estábamos allí pasando un 6 de diciembre tan normal. A las tres menos veinte llamaron al teléfono desde un número desconocido preguntando por mi madre. Yo creía que era del Hospital de La Línea para comunicarle algo. Lo cogí y se lo pasé... la verdad que hubiera preferido llevarme yo ese mal trago... Le pasé la llamada a mi madre y resulta que le dijeron que a su hija la habían estrangulado. Así fue. Ni siquiera vino alguien especializado para darnos la noticia. Yo casi me tiro por la ventana. ¡Cómo podía ser eso, si mi hermana estaba bien en el piso! Fue muy duro. No se tuvo en cuenta a las víctimas... si fue un hecho tan terrible, ¿cómo se puede decir por teléfono a una madre que su hija ha sido estrangulada? La verdad es que no lo comprendo cómo se pudo hacer esto.
–¿Tras conocer la noticia se desplazaron a Ceuta...?
–Yo me quedé aquí, fueron mi padre, mis dos tíos y el que era novio de mi hermana. Allí tuvieron un buen trato. Nos habían arrebatado lo más grande... Le comento una cosa... que el día 5 había sido el cumpleaños de mi padre... Es que todo fue una desgracia... Precisamente el día antes mi hermana había llamado a mi padre, le dijo que cuando terminarse el examen lo iban a celebrar... que sacara las cosas de Navidad... Mi padre las sacó por ella, porque con la muerte reciente de mi abuela no la habíamos querido sacar, y al final las había preparado.
(Sigue en páginas 4-5)
–Fue una cadena de fatalidades en todo...
–Es todo... no lo sé. No comprendo nada de lo que ha pasado.
–Su familia siempre ha insistido, ante el error cometido por algunos medios de comunicación, en dejar claro que la muerte de su hermana no puede encuadrarse en un asunto de violencia de género porque nunca lo fue... ¿cómo hermana de Laura qué quiere usted dejar claro de toda esta historia?
–Quiero dejar claro que mi hermana era una persona con un proyecto de vida al lado de otra persona, Andrés, que está destrozada. A él también le han destrozado porque eran dos personas que se amaban y se querían, mi hermana lo respetaba. Para mí es una deshonra que dijeran que era un caso de violencia de género porque mi hermana no tenía ninguna vinculación con esa persona que le arrebató la vida, ninguna, ninguna. Mi hermana amaba a otra persona, su pareja. Para mí es una indignación. Mi hermana luchó siempre muchísimo por Andrés y siempre ha dejado claro que lo ha querido... me duele enormemente que hablen de violencia de género porque es como mancillar la palabra de mi hermana, su figura... y no es así porque ella amaba a la persona que tenía a su lado. Antes de marcharse ella me comentó que quería tener una familia con él... es que todo esto es trágico porque antes de marcharse yo le dije... yo cuidaré de tus niños... Mi hermana tenía un proyecto de vida con esa persona y es horrible que nos hayan arrebatado a esa persona tan grande y nosotros estemos cojos, sin ella.
–Fue una cadena de fatalidades en todo...
–Es todo... no lo sé. No comprendo nada de lo que ha pasado.
–Su familia siempre ha insistido, ante el error cometido por algunos medios de comunicación, en dejar claro que la muerte de su hermana no puede encuadrarse en un asunto de violencia de género porque nunca lo fue... Como hermana de Laura, ¿qué quiere usted dejar claro de toda esta historia?
–Que mi hermana era una persona con un proyecto de vida al lado de otra persona, Andrés, que está destrozado. A él también le han destrozado porque eran dos personas que se amaban y se querían, mi hermana lo respetaba. Para mí es una deshonra que dijeran que era un caso de violencia de género porque mi hermana no tenía ninguna vinculación con esa persona que le arrebató la vida, ninguna, ninguna. Mi hermana amaba a otra persona, su pareja. Para mí es una indignación. Mi hermana luchó siempre muchísimo por Andrés y siempre ha dejado claro que lo ha querido... me duele enormemente que hablen de violencia de género porque es como mancillar la palabra de mi hermana, su figura... y no es así porque ella amaba a la persona que tenía a su lado. Antes de marcharse ella me comentó que quería tener una familia con él... es que todo esto es trágico... porque antes de marcharse yo le dije... yo cuidaré de tus niños...
–Con su hermana se atacaron muchos derechos...
–Mi hermana tenía un proyecto de vida con Andrés y es horrible que nos hayan arrebatado a esa persona tan grande y nosotros estemos cojos, sin ella.Lamentablemente él tiene ahora que rehacer su vida. La burocracia no tiene en cuenta todo esto. Las víctimas somos nosotros. La sociedad sigue, los juristas no tienen en cuenta a las víctimas, la legislación española tampoco las tiene en cuenta. A nosotros se nos han vulnerado muchos derechos fundamentales. El artículo 10 de la Constitución, que es la dignidad de mi hermana; el 15, la vida; el 18; la intimidad; el 32, matrimonio; el 39, la familia... todo. Lamentablemente la han matado además el día de la Constitución... Nos vemos desamparados... ahora parece que es gratuito quitarle la vida a una persona y eso no debe ser así. La vida es prioritaria ante todo, ante cualquier derecho, tiene que prevalecer ante todo y no se contempla en la legislación una respuesta rotunda a estos actos tan terribles.
–Los hechos ocurrieron precisamente ese día 6 que cobra tanto sentido entre los españoles...
Mi hermana fue asesinada el día de la Constitución Española, el día en que todos los españoles votamos por referéndum su aprobación. En la persona de mi hermana se han vulnerado muchos derechos que la Carta Magna defiende en su preámbulo y en sus primeros capítulos que son los más importantes. Mi hermana sufrió una discriminación pero sin estar vinculada a ningún caso de violencia de género. Es algo difícil de entender porque la gente no lo comprende. Laura no tenía ninguna relación con quien la mató y su honor es fundamental para nosotros.
–Mataron a Laura... y a todos los que tenía alrededor...
–Sí, porque a nosotros nos han matado. Tenemos que hacer otra vida con el sufrimiento diario que nos ha provocado una persona gratuitamente, sin tener miramiento a la vida... eso debería tener una respuesta y no debatir tanto. Quien defiende menos pena para los asesinos tiene menos capacidad empática con la parte de la sociedad que sufre los efectos de estos actos.
Todo lo que ha ocurrido con Marta del Castillo, con los niños de Córdoba... La sociedad está reclamando que el Estado tenga en cuenta que quitar la vida no es algo gratuito. Ahora una persona mata a otra... y ¿qué pasa...?, ¿está quince años... y ya está?
A mi hermana le quitaron su vida, tenía 24 años, una vida por delante... y la otra persona cuando salga de la cárcel podrá seguir teniendo su vida... es que no es justo.
–¿Qué habéis sabido de la persona que mató a tu hermana?
–No tenemos mucho interés, lo que sabemos es por los medios de comunicación, nada más. Espero que siga en prisión, a partir de ahora nada más sabemos ni tampoco tenemos el más mínimo interés en saber sobre él, sobre su persona, ni nada.
–¿Si lo tuviera delante, qué querría decirle?
–Eso se lo diré en persona, ahora no es el momento ni el lugar. Le miraré a los ojos y le diré todo lo que le quiero decir a la cara... le miraré, le diré todas las cosas, todo lo que nos ha estado ocasionando, lo horrible que es todo, lo animal que fue.
–La vida sin su hermana Laura, como usted dice, es horrible para su familia, ¿pero qué homenaje le puede dar, seguir adelante... por ella?
–Yo la recuerdo todos los días, intento vivir mi vida como ella hubiese querido que la viviera. Mi hermana era una persona que quería felicidad en todo su alrededor e intento vivir así. A ella, desde el cielo, no le tiene que gustar ver la situación que hay en mi casa. Mis padres están destrozados y todo el mundo que viene a casa es para mostrar su lamento. Intento sobrellevar la vida, reponerme... Ahora mismo no soy feliz, pero si algún día llegó a encontrar algo de felicidad se la brindaré a ella, y a que en algún momento vamos a estar juntas y nos volveremos a ver.
Nosotros estamos muy vinculados a la Fe, es lo único que nos calma esta desazón, este sufrimiento. El párroco de la iglesia Santiago Apóstol de La Línea es natural de Ceuta, se llama Mario Luis Almario Martín y está apoyando mucho a mis padres con sus misas y coloquios. Ellos están teniendo mucho apoyo en él, van a misa y al cementerio todos los fines de semana... con la Fe seguimos adelante. Ellos tienen una edad muy difícil y les ha venido este palo muy gordo... No son buenos momentos, para ellos la vida se ha acabado en realidad. Yo sé que algún día la tengo que ver, aunque sea en otra vida. Todo lo que haga ahora se lo brindo a ella, espero volver a encontrármela.
–Me comentaba lo cruel de que el asesinato de su hermana fuera además el día de la Constitución, ¿reclama algo a las instituciones?
–Sí, hago un llamamiento a los partidos políticos y a la sociedad española para que tengan en cuenta que la vida no se puede quitar gratuitamente. Aunque va a haber una modificación del Código Penal... todo asesinato debe tener una pena más equiparada al daño que se ha hecho. Quince años o veinte -que esa pena ya es muy difícil- de cárcel, que es lo que está contemplado, no es suficiente por haber quitado una vida.
Lamentablemente a nosotros no se nos puede aplicar esa reforma, pero mi hermana no va a ser la última desgraciadamente. La sociedad española debe tener un respaldo ante estos hechos y obtener una mayor respuesta. Que se tenga en cuenta a sus víctimas, a su familia... que no se les tiene en cuenta para nada. A nosotros no ha venido nadie de la Administración a ayudarnos... es más, nos dieron la noticia por teléfono móvil... No estaba ni el SAMUR aquí, en la puerta... yo me podía haber tirado por la ventana... es que estuve a punto de hacerlo... salí al balcón... es que me tiraba... ¡Cómo era posible que eso le hubiera pasado a mi hermana!, ¡cómo nos dijeron eso por teléfono!
Como persona, no es porque me haya pasado a mí, esto resulta indignante. Nosotros hemos perdido al ser querido, pero la sociedad debe ser consciente de que los perjudicados no somos solo nosotros, que es la propia sociedad.
Cronología de lo sucedido
El autor de la muerte de Laura, Mohamed Amahda, se encuentra en una cárcel peninsular desde el pasado 9 de diciembre, cuando la titular del juzgado de instrucción número 6 ordenó su ingreso en prisión. 72 horas antes, este tetuaní de 37 años, al que todos conocían como Toni, se había presentado en la Jefatura Superior para informar al agente que se encontraba en la puerta de que “acababa de dar una paliza de muerte a su compañera de piso”. Esas fueron sus palabras, las mismas que activaron a la Policía que, de inmediato, desvió a una de sus unidades al piso en donde, decía el detenido, se había producido el suceso. A partir de ahí comenzaría una de las historias más crueles que se han producido en la ciudad. La víctima, la joven Laura, estudiante de Enfermería y de tan sólo 24 años, era encontrada muerta en el piso ubicado en la calle Agustín Muñoz Castellanos. A partir de ese momento el trasiego de ambulancias, unidades policiales, personal del juzgado, forenses y amigos de la joven fue una constante en el entorno de la vivienda.
La Policía contó desde un primer momento con la confesión del detenido, aunque en las sucesivas manifestaciones prestadas en fase policial llegara a cambiar en varias ocasiones de versión, buscando coartadas para aminorar la carga delictiva de lo que había sucedido. La Científica tomó en el lugar de los hechos varias muestras, remitiéndose pruebas al laboratorio central para su análisis, que será clave en esta instrucción que está todavía en proceso.
La última versión dada por el detenido ante la jueza del número 6 se basó en recalcar que no se acordaba de lo sucedido y en el reconocimiento de haber tomado cocaína. Una manera de dar a entender que no era dueño de sus actos y que habría actuado bajo el efecto de este tipo de sustancias, acudiendo después a la Policía tras darse cuenta de lo ocurrido.
En la vivienda en donde se produjeron los hechos estaba una compañera de piso que nada ha aportado a esta historia ya que manifestó ante la Policía que estaba profundamente dormida y no se había dado cuenta de lo sucedido.
La muerte de Laura provocó una gran consternación en la ciudad. Más allá del ámbito educativo y de Enfermería, sin duda los más afectados por la cercanía a la joven, en toda la ciudad la noticia cayó como un jarro de agua fría. El pasado 7 de julio su promoción de estudios le quiso rendir un homenaje y además de la graduación de los compañeros, se conmemoró el que ese día tenía que haber sido uno de los más importantes para la joven gaditana y su familia.
Ellos estuvieron allí, sintiendo el cariño de los presentes. Su hermana Carmen ofreció uno de los discursos más emotivos jamás escuchados. Consiguió que Laura estuviera presente. “Su corazón”, dijo su hermana, “está ahora necrosado para la eternidad, porque no cabe en mi razón humana tal brutalidad y deshumanidad, de aquellos hechos que acabaron con la vida de mi hermana Laura sin ser auxiliada... era estupenda, cordial, atenta, amiga de sus amigos, y su destino fue cruel, triste e injusto, y lo lamentable es que ella no puede disfrutar del título que tanto le costó conseguir”.
Un asesinato cometido el Día de la Constitución
El mensaje. La muerte de Laura se cometió el día en que se celebraban los actos de la Constitución. Algo que destaca su propia hermana, por el hecho de que sea, paradójicamente, un día en el que se festeja la consecución de derechos y fue el día en el que a Laura se los quitaron para siempre. A esta joven estudiante de Enfermería le arrebataron su vida, el proyecto que pretendía llevar a cabo, su propia ilusión y la de todos sus familiares. Esa día se llevaron por delante las esperanzas de sus padres y de su hermana, que hoy lucha por defender a su ser querido. La muerte de Laura fue difundida erróneamente por algunos medios de comunicación como un caso de violencia de género. Era el resultado de una lectura precipitada de los hechos, de un querer encuadrar la muerte de una chica en un tipo de violencia. Pero no fue así. Laura fue sencillamente asesinada por una persona a la que ni conocía, por un hombre que se encontraba en el piso en el que circunstancialmente ella se encontraba para preparar su último examen. Laura no fue víctima de un caso de violencia de género, pero sí sufrió un atentado contra su persona, se le atacó como mujer. Su hermana deja bien claro que el asesinato de Laura no se encuentra vinculado a un hecho de violencia de género, “puesto que la legislación vigente no contempla sucesos que ocurran entre personas sin ninguna vinculación afectiva dentro de esta tipificación. Quien mató a mi hermana, no conocía quién era, sólo se movió por impulsos libidinosos y canallas”, sentencia.
Ahora el autor confeso de este crimen se encuentra en prisión preventiva a la espera de juicio. El caso sigue en instrucción, en el número 6, a la espera de que se reciban resultados requeridos a la Policía Científica y se cierren una serie de cuestiones que lleven a que, una vez finalizada esta instrucción, se pueda señalar el acto de juicio oral. Se presume, dada la forma en que se produjo la muerte de esta joven, que el caso quedará tipificado como un asesinato, por lo que sería un tribunal de Jurado el que deliberaría sobre la responsabilidad del detenido en esta causa.
La familia, de momento, está a la espera. Como dice su hermana Carmen: “Nosotros esperamos que se celebre ya el juicio, cuanto mas pronto mejor... porque esto es un sufrimiento...”.
Las otras víctimas de este cruel suceso
Hace un año que se produjo uno de los crímenes que mayor impacto han provocado en la sociedad ceutí. La muerte de Laura, una joven estudiante que estaba en la flor de la vida, fue un auténtico mazazo. Aquel impacto, aquella rabia que se produjo en la sociedad se ha ido apagando poco a poco hasta terminar olvidándonos de aquello. Pero quienes no se olvidan son sus familiares. Porque la muerte de Laura supuso también su muerte en vida. Cuando alguien pierde a un ser querido y encima lo hace de manera tan cruenta, ya no vuelve a ser el mismo. Carmen, la hermana de Laura, es una mujer valiente, una joven que lucha por el honor de quien más quería y habla con sentimientos puros, expresando lo que ahora siente tanto ella como toda su familia. Porque se les fue su joya, se les fue una persona buena, se les fue esa joven que aún era una niña, que soñaba con terminar su carrera y desarrollar un proyecto de vida que truncaron porque sí. Aquel 6 de diciembre de 2011 le tocó morir a Laura, pero como bien recuerda su hermana Carmen en esta entrevista, hay muchas más familias que de la noche a la mañana se han transformado en víctimas de situaciones crueles. Esas víctimas reclaman una mayor condena social, un mayor castigo, un cambio en el sistema para que quienes han sembrado gratuitamente la tristeza entre muchas personas lo paguen.
La marcha de Laura ha dejado a una familia rota de dolor, una familia que espera que se haga justicia, una familia que reclama lo que tantas otras: que la vida es un derecho y nadie está autorizado a eliminarla de un plumazo, dejando escenas de dolor en el camino.








