Siguen las labores de desinfección en los colegios que, en 24 horas, abrirán sus puertas junto a los institutos para empezar a recibir a los primeros escolares. La desescalada también educativa se ha preparado para evitar los riesgos. De hecho hoy van a empezar a hacerse los test a los docentes y se ha dispuesto todo para que el ‘desembarco’ en las aulas se produzca de manera gradual. No tenemos que tener miedo pero sí precaución. Los escolares deben retomar sus quehaceres diarios, avanzar en la educación y formación y para ello no queda otra que regresar a las aulas con las medidas correctoras que se han dispuesto, con menos alumnos y con todas las medidas higiénicas que sean necesarias. Eso sí, urge que todos rememos en la misma dirección, en la de la responsabilidad y precaución para que, cumpliendo las medidas dispuestas, se eviten contagios y se garantice que el curso escolar no solo pueda ponerse en marcha sino que, lo más importante, pueda continuar. Porque lo más difícil no es lo que ahora estamos haciendo, el auténtico reto es conseguir que el curso se mantenga y que puedan realizarse las distintas pruebas de manera presencial con un curso que, aunque anómalo, suponga que los escolares puedan seguir avanzando y cumpliendo los ciclos debidos. No se puede poner un parón educativo, pero sí se debe ser precavido, cauteloso y sobre todo constante en el cumplimiento de las medidas que conocemos: uso de mascarilla, distanciamiento y lavado de manos. Si todos cumplimos esto, que el ‘experimento’ salga mal será siempre mucho más difícil.






