Patrón del Cuerpo de Especialistas y de la Unidad Logística, el santo fue recordado en un acto celebrado bajo techo debido a la climatología y que estuvo marcado por las demandas que el coronel jefe de la ULOG 23 hizo a Sanz Román: “Necesitamos un vestido nuevo”
Aquello que se anunciaba como una fiesta se convirtió en realidad en una ceremonia de reproches, quedando la misma, nunca mejor dicho, pues la lluvia provocó que el acto se celebrara bajo techo, aguada. Reunidos para rendir honores a San Juan Bosco, Patrón del Cuerpo de Especialistas y de las Unidades Logísticas, los presentes, militares y civiles, quedaron perplejos en un momento de la alocución, elevada por el coronel jefe de la Unidad Logística número 23, Ricardo Espíritu y Navarro, quien dirigiéndose al comandante general, José Manuel Sanz Román, indicó: "Como puedes ver, este vestido de fiesta está muy necesitado de medios: muchas goteras, muchos agujeros en el suelo", para añadir acto seguido que "y aunque el equipo de mantenimiento de instalaciones de esta unidad se afana por mantenerlo, no es posible alcanzar a todo". "Necesitamos un vestido nuevo", aseveró Espíritu y Navarro.
Si bien en este punto de la tarde –el reloj marcaba las 12:30 horas–, la incredulidad de los presentes era evidente y se palpaba en el rictus cada cual, ya minutos antes el coronel jefe había pronunciado palabras con aroma a reproche: "Como ves, mi general, esta unidad desarrolla un trabajo constante, que lleva muchas horas, sacrificando días de fiesta, en los talleres, en el puerto, en la península; continuando con el trabajo cuando otros descansan", enfatizó Espíritu y Navarro.
Haciendo un salto hacia atrás en el orden cronológico, en el patio del acuartelamiento Otero se podía ver cómo las nubes grises y orondas, el viento y la amenaza de que el cielo desatara su ira obligaron a los responsables a suspender la celebración en el patio de armas del acuartelamiento Otero, como en un principio estaba anunciado, decidiéndose finalmente que el mismo se desarrollara bajo el amparo del techo en un espacio contiguo.
Y así sucedió, a los pocos instantes, y ante una concurrencia que poblaba los escasos huecos, mayoritariamente compuesta por familiares de los protagonistas, en el mismo momento en que la formación militar se presentó en el espacio resguardado, se disparó –y bien que sonó el ruido– desde el baluarte de la Bandera con un cañón Schneider 75/22 mm., el tradicional 'Cañonazo de las Doce', ejecutado por la salva personal perteneciente al RAMIX 30.
Todavía antes, previo al acto, a las 11:00 horas, en la capilla de San Cristóbal, sita en el acuartelamiento Otero, se había celebrado un oficio religioso, en honor de San Juan Bosco. Entre la comitiva, había representación católica de la ciudad.
De vuelta al acto, es preciso señalar que se pudo apreciar la presencia de efectivos pertenecientes a Escuadra de Gastadores; Banda Unificada; Unidad de Música de la Comandancia General de Ceuta; Jefe de Línea; Sección de la Compañía de Mar y Abastecimiento; 2º Sección de la Compañía de Mar y Abastecimiento; 3ª Sección Mixta de la Compañía de Plana Mayor y Seguridad y Técnica de Mantenimiento.
Seguidamente a los acordes del himno nacional se procedió a la incorporación de la bandera a su puesto en formación y, como si de un efecto dominó se tratara, en pie y en riguroso silencio, los asistentes y militares mostraron el debido respeto.
"Homenaje a los soldados de todos los tiempos, encuadrados en los Ejércitos de España, que un día lucharon con valor, sirvieron con lealtad y murieron con honor", se escuchó, para dar paso a los tradicionales versos en tales trances: "Lo demandó el honor y obedecieron/lo requirió el deber y lo acataron/con su sangre la empresa rubricaron/con su esfuerzo la Patria engrandecieron/ Fueron grandes y fuertes, porque fueron fieles al juramento que empeñaron/por eso, como valientes lucharon/y como héroes murieron/Por la Patria morir fue su destino/querer a España, su pasión eterna/servir en los Ejércitos, su vocación y sino/No quisieron servir a otra Bandera, no quisieron andar otro camino, no quisieron vivir de otra manera".
Significativos versos, máxime en el día en que se festeja al Patrón San Juan Bosco. La reflexión acudió cuando efectivos militares procedieron a depositar una corona de laurel en homenaje a todos los que dieron su vida por España, con o sin medios.
San Juan Bosco, querido desde muchos frentes
Como cada 30 de enero el Cuerpo de Especialistas y las Unidades Logísticas se reunieron para rendir honores a San Juan Boscón, el Patrón. Respecto a San Juan Bosco cabe destacar que numerosos movimientos juveniles internacionales de diferentes orígenes le tienen veneración, por ejemplo, agrupaciones de pastorales juveniles diocesanas, catequéticas y diferentes agrupaciones deportivas y castrenses, muchas de las cuales han tenido origen en algún centro salesiano. La ULOG 23 le profesa asimismo gran devoción.
ULOG 23, la Ciudad y Cuerpos, unidas en el servicio
"Estoy especialmente satisfecho", dijo ayer Espíritu y Navarro, con la Ciudad, con el Servicio de Bomberos en particular, en jornadas de actualización contraincendios con la mirada puesta en saber reaccionar en tiempo y forma ante una emergencia, que un posible accidente se limite en espacio y daños y nunca se convierta en catástrofe. Y la colaboración con la Brigada forestal, con la que cooperamos con la máxima preocupación por el medio ambiente".










