Todas las evidencias apuntan a que estamos sufriendo una glaciación democrática de primer nivel.
En el país que, otrora, fue el estandarte del mundo libre se está produciendo un claro retroceso en el régimen de libertades.
Trump, que ante las críticas recibidas en Davos que lo calificaban de “dictador” no ha dudado en responder literalmente que “a veces un dictador viene bien”, ejerce de Imperator ante un mundo que asiste atónito a la explosión del derecho internacional. Por si fuera poco, intramuros estadounidenses el inquilino de la Casa Blanca tiene los mismos comportamientos, si no peores, que los que emplea allende sus fronteras.
Así, con el ICE (United States Immigration and Customs Enforcement) creada por Georges W. Bush en 2003 y que depende directamente del presidente de los EE.UU, Trump Imperator se ha constituido una guardia pretoriana que cada vez se parece más a las camisas pardas nazis, las SA (Sección de Asalto) que lideró el hitleriano Ernst Römh.
Con total impunidad, han realizado más de 76000 detenciones violando los derechos fundamentales, han provocado más de 200 incidentes registrados contra ciudadanos norteamericanos y han asesinado a sangre fría, sin que mediara agresión y ante las cámaras, a dos personas. Este es, por ahora, el terrible balance del ICE trumpiano en estos meses.
La brutalidad empleada por el ICE es tal que la Fiscalía General del Estado de Nueva York, y en su nombre la Fiscal General Leticia James, ha emitido una comunicación pública de qué hacer ante una intervención del ICE.
(Se puede consultar la nota en la web ag-ny-gov)
El enfrentamiento está servido. La defensa de la Libertad, también.
Con un presupuesto que ha pasado de 8000 millones a 30.000 millones de dólares con el presidente actual, el ICE tiene todo el amparo de la Administración de Trump Imperator, llegando incluso a calificar a los ciudadanos asesinados como “terroristas domésticos”, mintiendo sin ningún tipo de complejos para justificar lo injustificable.
"Estamos asistiendo a una glaciación democrática de primer nivel en el país que fue estandarte del mundo libre"
Es más, cuando alguien osa hacer una pregunta incómoda, o que pone en duda la versión del dictador, se le tilda automáticamente de ultra izquierdista o de antipatriota. Seguro que le suena.
Todo está permitido. Secuestrar a niños y niñas para atraer a sus padres, entrar en domicilios sin orden judicial, detener a ciudadanos americanos, agredir de forma injustificada, y/o enfrentarse contra las propias fuerzas del orden locales forman parte del decálogo la política del terror que ejercen las fuerzas del ICE, o mejor dicho la Sección de Asalto de la Casa Blanca. Esto seguro que les suena también, porque miles de películas en torno a la Alemania nazi lo han relatado perfectamente.
Sin complejos ni vergüenza alguna, utiliza sus tropas de choque para favorecer un clima de enfrentamiento interno que podría llegar a justificar un despliegue militar. Si, por algún motivo, se le ha pasado por la cabeza la idea de que estamos asistiendo a un pre golpe de estado en el país de la Estatua de la Libertad, o a una maniobra de control extremo, puede que esté en lo cierto.
El despliegue del ICE por los estados demócratas muestra, bien a las claras, las intenciones de Trump Imperator.
¿Exageraciones? Veamos.
La táctica es simple y tan antigua como el autoritarismo mismo. Se provoca el caos, y luego se hace lo posible para que todo esté bajo control con tropas mandadas desde la Casa Blanca bajo el pretexto de emergencia nacional.
Tener el mecanismo electoral controlado es otra de las claves.
Según el Brennan Center (instituto jurídico no partidista de la Universidad de Nueva York dedicado a defender y mejorar los sistemas democráticos y de Justicia en EE.UU) la purga de votantes se ha transformado en una herramienta esencial de manipulación de los resultados electorales. Así, con el control del censo desde Washington se llevaría a cabo la expulsión de las listas de votantes a decenas de miles de electores demócratas en estados en los que Trump Imperator pierde los comicios.
Blanco y en botella.
ICE, además de ser el acrónimo de la referida policía de Trump, en inglés significa hielo. Y sí, el hielo americano no sólo está congelando las libertades norteamericanas, parece que pretende imponerse aquí también.
Como se preguntaría mi mañica preferida, ¿si Trump Imperator es un dictador por definición propia, a qué aspiran a ser quienes le apoyan y alaban desde Europa y España?
La respuesta se la dejamos a usted.
NOTAS: Comunicación de la Fiscalía General del Estado de Nueva York
(https://ag-ny-gov.translate.goog/immigrants-rights/ice-workplace?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=rq)






