La autoridad judicial ha condenado a los dos hermanos detenidos este domingo por la Guardia Civil en la estación marítima de Ceuta cuando pretendían embarcar con hachís adosado a sus cuerpos.
Uno portaba 20 pastillas con la marca Premium, que alcanzaron un peso de 1.650 gramos. El otro, 15 pastillas, con un peso de 1.550 gramos de hachís.
Presentados en el Palacio de Justicia por haber incurrido en un delito contra la salud pública, han sido condenados a 2 años de cárcel cada uno, pena que, tras reconocer los hechos, queda reducida en 1 y 4 meses.
A eso se añade el pago de una multa de uno 10.000 euros, en uno de los casos, y 11.000, en el otro.
Se ha aplicado el beneficio de la suspensión de condena. No entrarán en prisión, pero les quedan antecedentes. De incurrir en la comisión de otra acción delictiva, su destino inmediato sería la prisión. Su relación con el tráfico de hachís les queda marcada.
El trasiego de las mulas del hachís, un repunte detectado por la Guardia Civil
Para los dos hermanos ha habido condena, pero no para otro detenido por la Guardia Civil con algo más de 46 kilos de hachís escondidos en el vehículo.

Ha sido ingresado en prisión preventiva a la espera de juicio por delito contra la salud pública en su modalidad de notoria importancia. Llevaba la droga en huecos habilitados en el propio turismo.
La detención de los primeros evidencia que este 2026 sigue existiendo el repunte que ya los agentes detectaron en 2025: los casos en los que se usa a personas para que porten hachís adosado a sus cuerpos o ingerido.
En ese caso, además, existe un gran riesgo para la salud de quienes cargan en el interior de sus cuerpos con ese hachís, ya que ha habido casos incluso de muertes.






