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El escritor caballa Miguel G. presenta a El Faro su última obra
Natural de Ceuta, Miguel García y la literatura han estado unidos desde que tiene uso de razón. Carga con 7 novelas a sus espaldas y ahora ha decidido dar un giro y presentar su último trabajo ‘Mi pequeña colección de traumas’. “Es una historia llena de rencores, camas desechas, noches en vela y disculpas que nunca llegaron”, confesaba a El Faro.
–¿Cómo surge la idea de este libro?
–Por motivos he estado viajando durante una larga temporada, en cada trayecto me dejaba llevar y escribía sin ningún tipo de planificación. Un día comencé a leer los escritos y me di cuenta del material que poseía.
–¿Al tratarse de traumas, sintió una liberación al escribirlos? ¿Ha supuesto el libro una especie de terapia?
–Cuando empecé a escribirlo fue bastante liberador; la verdad, ha sido como liberarme de mis demonios. Me agobiaba sentirme demasiado expuesto y que todos conociesen mis debilidades. Entiendo que para muchos, algunos de los textos sean bastante censurables porque digo desde ya que no son para todos los públicos.
–¿Estamos entonces ante una autobiografía?
–Podríamos decir que sí, porque son pasajes de cosas que me han ocurrido. Pero no es una autobiografía al uso.’Mi pequeña colección de traumas’ es un libro de sentimientos. La personalidad y el carácter del ser humano se forja sobre cuatro pilares: la infancia, la familia, las relaciones amorosas y las sexuales. Pues esos son también los cuatro pilares argumentales de mi libro.
–¿Qué reacción espera provocar en el lector?
–Mentiría si no dijese que me encantaría que al lector le guste. Pero me conformo con hacerlo reflexionar. Algunas de las personas que han leído el manuscrito me preguntaban si no me daba miedo exponerme de esa forma en lo que había escrito. Yo creo que deberíamos quitarnos las máscaras y admitir que hay momentos que lo pasamos mal y necesitamos ayuda, ocultarlo no nos hace más vulnerables, sino más humanos.
–Ha recibido premios de novela romántica o erótica, pero ahora nos encontramos ante un estilo totalmente diferente...
–Hay gente a la que la palabra ‘trauma’ puede pesarle o parecerle incómoda, pues cámbiala por ‘confesiones’ y verás cómo entonces todo adquiere un matiz morboso que reclama toda tu atención.
–Trabajando como está en el mundo del teatro, ¿sería esta obra una candidata a llevar sobre las tablas?
–Pues es algo a lo que no paro de darle vueltas. Tengo algunas ideas, pero no sé si lo acabaré llevando a cabo.





