Agentes de la Guardia Civil localizaron en la mañana de ayer a dos inmigrantes marroquíes escondidos dentro de un contenedor. La pareja tuvo que ser trasladada en ambulancias del 061 y Cruz Roja hasta el Hospital Universitario, ya que presentaban malestar general. Una vez examinados en el clínico y tras comprobar que se encontraban en buen estado, la Benemérita hizo entrega de la pareja a la Policía Nacional para que tramitara las órdenes de expulsión.
Los inmigrantes estaban utilizando como escondite un contenedor que se encuentra inmovilizado por orden judicial en el puerto. El contenedor está completamente cerrado, pero habían conseguido encontrar un hueco por el que introducirse hasta que fueron localizados por los agentes de la Compañía Fiscal que vigilan la zona portuaria.
La pareja forma parte del grupo de clandestinos, de origen marroquí o argelino, que pernocta en el puerto, entre contenedores o en las escolleras, con el objetivo de llegar a la península después del embarque de la carga en los buques de traslado de mercancía o residuos.
Tal y como confirmó Ingesa, el estado de salud de la pareja era bueno, de ahí que al poco de su entrada se procediera a darles el alta médica. Se sospecha que habrían fingido encontrarse mal para evitar su entrega directa a la Policía, algo que, poco más tarde, se terminaría haciendo.






