Las costas del norte de Marruecos, en la provincia de Tetuán y Rincón-Castillejos, están siendo objeto de dispositivos de vigilancia y seguridad por parte de la Gendarmería Real, en el marco de una estrategia preventiva para frenar los intentos de reactivación de las redes internacionales de narcotráfico y el contrabando.
El operativo está liderado por la compañía de Tetuán bajo la supervisión de su mando regional, con actuaciones coordinadas en varios puntos del litoral considerados estratégicos por su posible uso histórico en rutas marítimas ilegales.
Operaciones en zonas costeras estratégicas
Según fuentes locales, las unidades desplegadas han intervenido en áreas como Tarmrabat, Bouchta, Stihat, Aaraben, Jnan Niche y Targha. Estas acciones responden a indicios que apuntan a intentos de reactivación de algunas rutas marítimas utilizadas por redes criminales vinculadas al contrabando.
Estas actuaciones se enmarcan en un enfoque preventivo orientado a neutralizar cualquier intento de reposicionamiento de las redes criminales en la zona, especialmente tras años de retroceso e impuestos por sucesivos golpes de seguridad que han reducido considerablemente su margen de actuación a lo largo del litoral norte.
Las investigaciones apuntan a que algunas ramificaciones de estas redes mantienen conexiones logísticas y operativas con el sur de España, lo que refuerza la dimensión transfronteriza del fenómeno del tráfico de drogas.
En este contexto, los datos disponibles confirman que el actual nivel de alerta, supervisado directamente sobre el terreno por el comandante de la compañía de Tetuán, disipa cualquier expectativa de aprovechar periodos de cambios organizativos o traslados periódicos dentro de la Gendarmería Real, al considerarse estos como mecanismos institucionales para renovar la preparación y reforzar la eficacia operativa, y no como una oportunidad de vacío operativo.
Alta vigilancia y respuesta preventiva
El dispositivo también responde a intentos de presión indirecta por parte de estas redes, que incluirían campañas de desinformación y maniobras de influencia mediática desde el exterior.
Sin embargo, las autoridades mantienen una postura firme, asegurando que cualquier intento de reactivación de rutas de narcotráfico será respondido con actuaciones inmediatas y contundentes.






