Ceuta ha despedido este jueves en su funeral a Javier Jesús García Sánchez, conocido cariñosamente como ‘Jota’ y apodado por muchos como el ‘rey de las pizzas’, después de tantos años al frente de Telepizza.
Una jornada marcada por la emoción y el reconocimiento a una figura muy querida en la ciudad. Empleados, compañeros, familiares y amigos han asistido a su entierro además de rendirle un sentido homenaje tras su fallecimiento.
Telepizza cumplirá pronto cerca de tres décadas en la ciudad, donde a lo largo de los años se ha convertido en un referente en la oferta hostelera del Parque Marítimo del Mediterráneo, no solo por sus pizzas sino por el vínculo que supo construir con los ceutíes y especialmente con su plantilla.
Desde primera hora de la mañana, el ambiente ha sido de respeto y recogimiento. Compañeros del Telepizza y allegados recibieron abrazos, palabras de consuelo y muestras de cariño de quienes conocieron de cerca a este hombre que, como describió un grupo cercano, fue sinónimo de entrega y cercanía durante décadas.
El último adiós escoltado por las motos de reparto
La ceremonia logró reunir a un nutrido grupo de personas que deseaban despedirse de Jota con solemnidad. Entre los momentos que más han emocionado a los asistentes destacó la escolta que los trabajadores del establecimiento le brindaron al vehículo fúnebre, acompañándolo desde el Tanatorio Municipal hasta el cementerio de Santa Catalina.
Lejos de una despedida convencional, sus repartidores encendieron sus motos, las mismas que cada día emplean para llevar pizzas por toda Ceuta, y formaron una comitiva que se desplazó por la calle hasta el lugar de descanso final.
Este gesto fue uno de los símbolos más claros de la huella que Jota dejó entre sus empleados, quienes compartieron con él jornadas, risas, retos y también momentos difíciles.
Su figura trascendía la de un jefe tradicional
Durante el funeral se recordaron no solo los logros empresariales de Javier Jesús García Sánchez, sino también su calidez humana y su cercanía con todo el equipo de Telepizza.
Como explican quienes lo conocieron, “Jota fue siempre una persona cercana y dialogante, comprometida con el bienestar de la plantilla”. Así lo manifestaron representantes del sindicato UGT que conocieron su forma de trabajar y de relacionarse, destacando que su figura trascendía la de un jefe tradicional para convertirse en un verdadero pilar de apoyo y respeto entre quienes colaboraron con él.
Anécdotas y su alegría contagiosa

La emotividad fue patente cuando se recordaron algunas de las innumerables anécdotas que marcaban la personalidad del homenajeado: desde su alegría contagiosa hasta su constante disponibilidad para atender a las personas, incluso más allá de su jornada laboral. “Para él no había horarios ni cansancio”, relatan sus conocidos, poniendo de manifiesto esa dedicación que le ganó el cariño de clientes y compañeros por igual.
El funeral rindió homenaje a la trayectoria vital de un hombre que no solo alimentó estómagos con sus pizzas, sino que con su trato humano también alimentó amistades, apoyó iniciativas locales y dejó una marca profunda en el tejido social ceutí.
En redes y entre quienes se acercaron al cementerio, múltiples mensajes de condolencia destacaban que Jota no solo fue un jefe admirable, sino un amigo, un vecino cercano y un pilar en la vida de muchos.
Al concluir la ceremonia, la imagen de las motos de reparto avanzando en formación rumbo a Santa Catalina, seguidas por numerosos coches, quedará en la memoria de todos los presentes, junto a las palabras y recuerdos compartidos, como símbolo del cariño y respeto hacia un hombre cuya huella va más allá de sus años de trabajo.






Lo que ese hombre a criado es una familia asin de simple y asin de claro , grande esos repartidores