Para el presidente de Pedro Lamata, Francisco Ayora, su elección a la Presidencia de la FPAV no presenta dudas. Y es que su apellido lo dice todo. Es el que comparte con uno de los candidatos, con su hermano Miguel, que este año concurre por primera vez a los comicios vecinales. “Por supuesto que mi candidato es Miguel y, al margen de que sea mi hermano, podría ser el mejor y cambiar muchas cosas”, asevera.
Para Ayora, su hermano ofrecería la experiencia que le da su cargo como presidente de Erquicia, al margen de la que tiene como responsable al mando de diversos programas. “Ha dirigido cuadrillas y brigadas y eso es fundamental a nivel de barriadas. Ha trabajado en el Plan de Empleo y en Obimace y tiene experiencia con cuadrillas”.
Considera que la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos presenta una serie de carencias basadas en la falta de implicación con los ciudadanos. “No hay mucha relación con los vecinos como la que había en la época de Gregorio García Castañeda. Antes se ayudaba más a las barriadas y ahora parece que no interesa nada”, se lamenta Ayora. Y es que, a juicio del presidente de Pedro Lamata, la Federación ahora trabaja “desde la oficina y no se dan cuenta que lo que hace falta es una directiva que se reúna a menudo con los vecinos y conozca los problemas que les afectan”.
Recuerda las últimas diferencias surgidas a tenor de la gestión económica sin esclarecer. “Hay puntos que no se han aclarado. ¿Cómo puede una persona querer estar al frente de una Federación de Vecinos si no es capaz de llevar al día un tema tan importante como es la cuestión del dinero?”.
En relación a lo que ya se ha convertido en una constante en estas elecciones vecinales, el tira y afloja entre los tres candidatos y las críticas lanzadas entre unos y otros, Ayora asegura que esa es una cuestión “habitual en todas las elecciones, bien sean políticas, sindicales o de cualquier tipo”.
Aún así, el presidente de Pedro Lamata no estima oportuno que entren en juego cuestiones de carácter personal. “Lo que no es lógico es que se metan a los familiares y temas personales. Que se preocupen de resolver los problemas de muchos vecinos que no tienen para pagar el agua o la luz y ni siquiera pueden comer”, se queja Ayora.






