Francia ha decidido revisar y modernizar la gestión de solicitudes de visado Schengen para ciudadanos marroquíes, según informa presstetouan.
La medida, que entrará en vigor a partir de 2026, busca responder a los problemas recurrentes en los últimos años, como la alta tasa de denegaciones y la complejidad de los procedimientos administrativos que enfrentan los solicitantes.
Entre las principales novedades se incluye la digitalización completa de los procesos, lo que permitirá presentar la documentación y realizar el seguimiento de los expedientes a través de la plataforma oficial “France-Visas”.
Esto reducirá la necesidad de acudir físicamente a los centros de solicitud y limitará el recurso a intermediarios ilegales, que hasta ahora complicaban la gestión de los visados.
Flexibilidad para profesionales, empresarios y estudiantes
Otra de las medidas destacadas es la mayor flexibilidad en la concesión de visados de larga duración, especialmente dirigida a profesionales, empresarios y estudiantes.
La decisión se fundamenta en la evaluación del historial de cumplimiento de los solicitantes, priorizando a aquellos que hayan respetado las condiciones de estancia sin infringir la normativa vigente.
Expertos consideran que esta iniciativa forma parte de una “distensión consular”, cuyo objetivo es aliviar ciertas restricciones y procedimientos criticados en años anteriores, manteniendo al mismo tiempo los estándares de seguridad europeos, así como los requisitos de garantías financieras y seguro médico.
Hacia un visado completamente digital
El plan de Francia contempla que el sistema de visado digital sustituya progresivamente a la tradicional etiqueta en papel que se coloca en los pasaportes. Esta modernización no solo simplificará los trámites, sino que también mejorará la experiencia de los ciudadanos marroquíes que deseen viajar al espacio Schengen, ofreciendo procedimientos más ágiles y transparentes.
Con estas medidas, el Gobierno francés busca fortalecer las relaciones bilaterales con Marruecos y garantizar que los viajes por motivos profesionales, educativos o familiares sean más accesibles, sin comprometer los estándares de control y seguridad exigidos en la Unión Europea.






