El Teatro Auditorio Revellín de Ceuta ha abierto este domingo sus puertas para acoger una de los eventos más esperados: el XXIV Festival de Danza de la Escuela de Danza Weil.
Bajo el título ‘Flamencas en Nueva York’, el espectáculo dirigido por Maite Rivas convirtió el escenario en un puente imaginario entre la tradición flamenca y la energía de la gran ciudad estadounidense, ofreciendo al público una velada cargada de emoción, color y talento.
Una gran respuesta del público
Desde mucho antes de la hora prevista para el inicio de la función, las inmediaciones del auditorio comenzaron a llenarse de familiares, amigos y amantes de la danza que no quisieron perderse esta cita.
La expectación era evidente entre quienes acudían para ver actuar a sus hijas, hermanas, amigas o conocidas tras meses de esfuerzo y preparación.
Cuando el telón se alzó arrancó un recorrido coreográfico inspirado en Nueva York, una propuesta que mezcló la esencia del flamenco con estilos y músicas de diferentes géneros y épocas.
Desde el inicio, los trajes ya sorprendieron por su color y el movimiento que las bailarinas le aportaban.
El repertorio
La selección musical llevó al público por un amplio abanico de sonidos, desde clásicos como America de West Side Story hasta temas más modernos como NUEVAYoL de Bad Bunny, Texas Hold ’Em de Beyoncé o Empire State of Mind de Jay-Z y Alicia Keys, pieza que sería la encargada de cerrar el espectáculo.
Las primeras actuaciones ya dejaron ver el intenso trabajo realizado durante todo el curso por las alumnas de la academia.
Color y presencia escénica
Con una puesta en escena cuidada al detalle, una escenografía inspirada en el ambiente neoyorquino y un vestuario lleno de color, las bailarinas demostraron una notable presencia escénica.
El espectáculo avanzó a través de un variado repertorio que incluyó temas como Verde, de Lola Índigo; Contigo, de Marta Santos; Circus junto a Superestrella; Golden; Zootropolis, de Shakira; In This Shirt; Suspiro de España; Al pasar la barca, de Manuel Muñoz; o una divertida propuesta con música de las Spice Girls y Ciara.
Un momento entrañable
Uno de los instantes más entrañables de la noche llegó con la aparición de las alumnas más pequeñas. Su entrada sobre el escenario aportó una dosis de ternura que conquistó al público.
Se robaron la sonrisa de todos, la ilusión reflejada en sus rostros y la frescura de sus movimientos arrancaron aplausos y gestos de cariño desde las butacas, una imagen tierna para el recuerdo.
India Martínez, Kiki Morente…
El espectáculo continuó mostrando la versatilidad de la escuela con coreografías interpretadas al ritmo de canciones como Talk That Talk, de Rihanna; La rumba del perdón, de Rosalía; Adiúerala, de Kiki Morente; Panda, de Lil Mama; El aire y el baile, de India Martínez; Constellations, de Jade Lemac; y Atardeceres Rojos, de Manuel Campello.
La propuesta artística destacó precisamente por esa capacidad para unir dos universos aparentemente opuestos: la tradición del flamenco con el ambiente neoyorquino.
Entusiasmo
A lo largo de toda la representación, el público respondió con entusiasmo a cada actuación.
Los aplausos, ovaciones y muestras de apoyo se repitieron tras cada actuación, reconociendo el esfuerzo realizado por las jóvenes bailarinas y el trabajo de formación desarrollado por el equipo docente de la Escuela de Danza Weil.
Vida cultural
La función continuó desarrollándose en un ambiente festivo y de celebración de la danza, confirmando una vez más la importancia de este festival y lo importante que es para las alumnas y sus familias, así como para la vida cultural de la ciudad.
Las flamencas de Weil lograron llenar el Revellín de talento y demostrar que la pasión por la danza convierte escenarios en auténticas fiestas y celebraciones del esfuerzo y la pasión.






