Los obstáculos que atraviesa el IMSERSO de Ceuta crecen. A la ausencia de un médico se suma la de la psicóloga por incapacidad temporal. La profesional no está en su puesto desde junio y la continuidad de su baja lleva a plantear la búsqueda de un sustituto.
No es la única traba. Fuentes consultadas por este medio señalan que el proceso, al abarcar informes que llevan dos años en pausa, se complica al requerir de una actualización del parte clínico. Si no se trata de una afección crónica y estable, es un requisito volver a hacer un chequeo.
A ello sumar el propio funcionamiento de las citas. “El servicio de salud no acompaña porque hay especialidades que tienen la agenda cerrada”, destacan. Los expedientes relacionados con el aspecto psicológico, están en stand by debido a la falta del perfil dedicado a esta labor.
Toda la situación conduce a que una vez preparados los expedientes, pasen al tribunal “a cuentagotas”. Inciden en que “se está haciendo una especie de medida paliativa y se saca lo más urgente”.
Convocatorias desiertas
Desafortunadamente, tampoco ha habido suerte en el reemplazo del facultativo. La vacante sigue sin cubrir. No es una cuestión de ausencia de esfuerzos, ya que se han activado estrategias para buscar a un experto. Es más bien una circunstancia procedente de un problema estructural.
Las dos alertas emitidas en el Servicio Público de Empleo han quedado desiertas. Estas ofrecían un contrato por cupo. Ocupar el hueco de manera indefinida es una tarea más compleja de lo que parece. El IMSERSO, al ser un organismo nacional, presenta sus ofertas a nivel de España.
Ello significa que, cada vez que se convoca una plaza, el aspirante seleccionado puede elegir entre los destinos que haya disponibles a no ser que la situación lo fuerce a mudarse a Ceuta.
Actualmente la falta de médicos en centros del instituto se da en otras zonas de España ya que, tal y como remiten las fuentes, es difícil encontrar en el mercado laboral este tipo de perfil concreto para efectuar evaluaciones de discapacidad.
La sede del IMSERSO local también se ve afectada por las vacaciones de los trabajadores, lo que lleva a menguar aún más su equipo humano. A ello se une que requiere de más empleados en el área de administración, según manifiestan.
Servicio externo
La necesidad de desatascar la demora ha llevado al instituto a acudir a otra empresa para acometer una de las baremaciones. Es decir, la clínica Septem, que ha sido la elegida para esta función, solo se encarga de una parte del trámite. Efectuará esta tarea en 800 expedientes.
El usuario sigue como de costumbre con sus consultas con el médico en el propio centro. Son varias las facetas las que se estudian en el camino. El equipo del servicio se responsabiliza de analizar casi todas ellas. Estas comprenden aspectos como el estudio las limitaciones en la actividad, entre otros.
Sin embargo, las nuevas solicitudes para pedir exámenes continúan y llegan a la oficina. Es preciso considerar en este punto que, en los últimos años, el volumen de peticiones ha aumentado. Ello significa que, una vez finalizado el acuerdo con la compañía, aún existirá una demora por el cúmulo de peticiones y por las dificultades para hacer el trámite a cierto ritmo ante el déficit de empleados en la sede.
El convenio se prolonga hasta finales de octubre y, una vez llegue esa fecha, no habrá opción a prórroga ni de hacer otro de las mismas características, según puntualizan las fuentes. Agotado este recurso, existe la posibilidad de enviar estos trámites al IMSERSO en Madrid, es decir, a nivel central.







Mi suegra lleva casi dos años y ni le han llamado.