Una vez más, el alcalde Juan Vivas repite lo de cada año, como si el tiempo no pasara: cerrar las Fiestas Patronales de Ceuta con fuegos artificiales ruidosos, ignorando por completo el sufrimiento que esta decisión provoca en numerosos colectivos. Después de 25 años en el poder, sigue eligiendo lo fácil, lo cómodo, lo de siempre, aunque eso signifique causar un daño evitable.
Los fuegos artificiales tradicionales no solo perturban por su estruendo; también tienen un impacto directo sobre personas con trastorno del espectro autista (TEA), con TDAH, mayores, personas enfermas o en situación de vulnerabilidad. Y no olvidemos a los animales: perros y gatos domésticos entran en pánico, muchos animales callejeros desaparecen o mueren, y la fauna silvestre sufre en silencio un daño que no vemos.
En pleno siglo XXI y con alternativas disponibles, como los fuegos artificiales silenciosos –ya utilizados en muchas ciudades de España–, resulta incomprensible que Ceuta insista en un modelo obsoleto, dañino e insensible. El espectáculo de luces puede mantenerse sin necesidad de provocar media hora de estruendo en pleno centro urbano.
Detrás del ruido hay sufrimiento. Y el sufrimiento, cuando es evitable, se convierte en crueldad. El alcalde, fiel a su costumbre, cumplirá con el protocolo y se irá a dormir tranquilo, convencido de haber hecho lo que esperaba su electorado. Pero lo que demuestra, una vez más, es su cobardía política: la de no estar del lado de los que más lo necesitan, de los que no tienen voz ni votos, pero sí derechos.
Es hora de cambiar. Es hora de avanzar hacia unas fiestas inclusivas, modernas y respetuosas con todos los seres que comparten esta ciudad. Porque celebrar no debería ser sinónimo de hacer daño.







Sin contar el gasto en algo que no vale para nada y que ese dineral se podría invertir en algo realmente útil para la ciudadanía.
Como se nota tu falta de empatia no tienes ni idea del sufrimiento que causan los fuegos artificiales a otros seres vivos que por supuesto no son iguales que tu , gracias a dios.
En todas las ferias se terminan con los cohetes. Aquí nos quejamos de todo, para la próxima comprar tapones para los oídos.
Nadie dice que quiten los fuegos artificiales, solo que está la opción de los que son silenciosos. Que no te enteras, ni tu ni media Ceuta.
Un auténtico pesado. Todo porque a algunos perros les molestan los fuegos artificiales.
A mi también me molestan las meadas, cagadas y los ladridos de madrugadas de los peludos de las 4 tapas y no estoy todo el santo día escribiendo artículos contra esto.
A los perros se le puede poner una orejeras que cuestan 40 euros en Amazon.
Yo estuve 20 minutos intentando tranquilizar a mi ave, de lo nerviosa que estaba. ¿Por qué tengo que pasar por esto? Tiene toda la razón el artículo.