UNED Ceuta está celebrando las ‘Jornadas sobre investigación e intervención social en materia de trata de personas’, un evento que está regalando una máster class de concienciación respecto al tema referido.
La tarde del miércoles ha dado comienzo a través de la ponencia presidida por Esther Torrado, profesora titular de la Universidad de La Laguna y directora del Grupo Viosex, quien ha reflexionado sobre la conceptualización de la explotación sexual de mujeres en el marco de la violencia de género y la industria para la explotación sexual.
Desapariciones que despiertan preguntas
Torrado ha explicado que su interés en la materia nació tras detectar las desapariciones de niñas migrantes en Canarias cuando alcanzaban cierta edad, descubriendo posteriormente que muchas eran derivadas a prostíbulos para ser explotadas sexualmente.
“La pornografía es la teoría y la pedagogía de la violencia sexual contra mujeres y niñas, y la prostitución es la práctica”, recogió en la portada de su presentación.
Según la investigadora, los hombres migrantes llegan a las islas en menor tiempo, mientras que las mujeres tardan de media entre tres y cuatro años en completar el trayecto, si es que logran llegar. Una vez aquí, “casi todas las víctimas de trata, incluso tras pagar la deuda, permanecen atrapadas en el sistema prostitucional”.
Añadió que muchas otras mujeres, sin haber sido víctimas de trata en un inicio, acaban siendo explotadas por la fuerza de la necesidad, lo que las convierte en “víctimas de la necesidad” sin alternativas vitales.

Un lobby gigante
Torrado ha recalcó que el lobby de la trata y la prostitución se sostiene sobre la premisa de endeudar a las mujeres para cubrir la demanda de quienes consumen estos servicios, en un mercado que reclama mujeres de todas las etnias.
La profesora también ha advertido sobre la urgencia de prevenir el acceso de los niños a la pornografía, señalando que el primer contacto suele producirse a los ocho o nueve años.
Violencia sexual internacionalizada
“Un muchacho de una aldea en Perú puede estar cometiendo las mismas aberraciones sexuales que un muchacho de Burgos: la violencia sexual se ha internacionalizado”, ha destacado.
Asimismo, también ha denunciado que la llamada “cultura putera” se transmite a través del arte y la música, reforzando mitos que sostienen un sistema basado en intereses económicos y políticos, y que “fomentan la cultura de la violación, afectando a todas las mujeres”.

Datos de Canarias
Durante su intervención, presentó una Cartografía de la trata sexual de mujeres y niñas en Canarias, recordando que, según datos de la Comisión Europea (2018), de las 6.030 víctimas de trata en el mundo, 5.449 son mujeres y niñas (64% mujeres y 23% niñas), mientras que los delitos relacionados son cometidos mayoritariamente por hombres (70%, Comisión Europea, 2020).
En el caso canario, la identificación de víctimas ha caído drásticamente: de 13 en 2018 a apenas 4 en 2021, según datos del Ministerio del Interior. También las inspecciones administrativas vinculadas a la trata han descendido, pasando de 186 en 2017 a 81 en 2021.
Incoherencia entre los datos oficiales y la realidad
Sin embargo, en esas 81 inspecciones se detectaron más de 200 personas en riesgo de trata o explotación sexual, lo que, según Torrado, refleja una grave incoherencia entre los datos oficiales y la realidad.
La investigadora ha compartido testimonios estremecedores recogidos en sus entrevistas a víctimas, como el de Rosa, quien relató haber estado encadenada seis meses, violada continuamente y vendida por su propio tío a un prostíbulo en Tenerife.
A lo largo de un año, Torrado realizó 25 entrevistas a mujeres explotadas, mientras que la Policía solo detectó un puñado de casos. “Casi ninguna mujer dice querer permanecer en la prostitución. El mito de Pretty Woman y la ‘puta feliz’ no ayuda”, ha remarcado contundentemente Torrado.

Conclusiones
Entre las conclusiones de su investigación, ha apuntado que todas las mujeres entrevistadas habían sufrido violencia sexual en la infancia por parte de familiares o personas cercanas, presentaban graves problemas de salud física y mental, y muchas habían sido captadas con la complicidad de sus propios entornos.
Aunque en 2018 Canarias se encontraba entre las cinco comunidades con mayor número de víctimas de trata, las cifras oficiales muestran una caída en años posteriores: nueve víctimas en 2019 y ninguna en 2020 y 2021.
Invisibilización
Torrado cuestiona esta aparente desaparición, asegurando que “Canarias invisibiliza su realidad de trata sexual de mujeres”, pese a que los estudios académicos y la propia práctica investigadora demuestran lo contrario.
Finalmente, ha alertado sobre la precariedad de recursos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para detectar, detener, denunciar e imputar este tipo de delitos, lo que contribuye a la reiteración de un fenómeno que se convierte en una lucha contra un gigante invisible.
Para finalizar ha mencionado que Alemania es “el infierno en la tierra para las mujeres prostituidas”.






