Estados Unidos quedó eliminado del Mundial Sub-17 tras caer en una dramática tanda de penaltis frente a Marruecos, en un partido que el conjunto norteamericano había dominado durante más de una hora.
El encuentro terminó 1-1 en el tiempo reglamentario, pero la falta de contundencia y dos fallos decisivos en la tanda condenaron a los de Gonzalo Segares.
Un inicio sólido que prometía mucho más
El partido comenzó con un Estados Unidos confiado y valiente. Desde el pitido inicial, el USYNT imprimió un ritmo intenso, presionó arriba y obligó a Marruecos a replegarse muy cerca de su área.
La superioridad estadounidense se transformó en gol en el minuto 21, cuando Jude Terry aprovechó un balón suelto dentro del área.
Su disparo, desviado ligeramente por un defensor marroquí, terminó engañando al portero Bellaarouch y colocando el 1-0 en el marcador.
El tanto dio aún más tranquilidad a Estados Unidos, que cerró el primer tiempo con control del juego, mayor posesión y varias aproximaciones que pudieron haber ampliado la ventaja.
El penal fallado que cambió el destino del USYNT
La segunda parte mantuvo el guion inicial: Estados Unidos presionando y Marruecos replegado. Y a los pocos minutos llegó la acción que pudo sentenciar la eliminatoria.
En el área marroquí, el árbitro señaló penal tras una falta clara sobre un atacante estadounidense. Mathis Albert tomó el balón con determinación, pero su disparo de derecha se marchó demasiado cruzado.
Ese error —clarísimo y decisivo— cambió por completo el rumbo del encuentro.
A partir de ese momento, el USYNT perdió precisión, bajó la intensidad y comenzó a retrasar líneas. Marruecos, que hasta entonces apenas había inquietado, encontró aire y empezó a crecer en el juego.
Gol agónico de Marruecos y final dramático
Cuando parecía que Estados Unidos resistiría hasta el final, llegó el golpe inesperado.
En el minuto 89, tras una acción ofensiva por banda izquierda, el balón quedó muerto en el borde del área. Allí apareció Abdellah Ouazane, que conectó un zurdazo ajustado al poste para colocar el 1-1 y desatar la euforia marroquí.
El empate dejó helado al conjunto estadounidense, que ya no tuvo margen de reacción. El partido se fue así a los penaltis.
Una tanda cruel para Estados Unidos
En la tanda decisiva, Marruecos se mostró firme y preciso. Estados Unidos, en cambio, repitió su principal pecado del partido: la falta de acierto.
Maximo Carrizo falló el primer lanzamiento para el USYNT, golpe duro del que ya no lograron recuperarse. Más tarde, Cooper Sanchez erró otro penal, certificando así la eliminación.
Marruecos, más efectivo y seguro, convirtió sus lanzamientos y selló su pase a los octavos de final del torneo.
Una despedida amarga para una selección que prometía más
La eliminación supone un duro golpe para Estados Unidos, que había firmado un perfecto pleno de victorias en la fase de grupos y llegaba como una de las selecciones revelación del Mundial.
Sin embargo, la falta de contundencia y los errores en los momentos clave terminaron por costarle caro a un equipo que había demostrado un gran nivel en la primera ronda.
Marruecos, por su parte, firma una de las sorpresas del torneo y continúa avanzando con un estilo valiente y competitivo.






