Marruecos escenificó ayer el control de fronteras que se negó a ejercer durante todo el fin de semana con los momentos más vergonzosos en la tarde de este pasado domingo. Entraron en Ceuta casi 130 personas, y lo hicieron arriesgando sus vidas hasta el punto de que ya se han recuperado dos cadáveres y se busca a 7 desaparecidos. Las imágenes grabadas dejan a las claras cómo los agentes marroquíes miraron hacia otro lado o, también, permitieron que jóvenes se arrojaran al mar delante de ellos mismos, negándose a intervenir. Ayer lunes se produjo todo lo contrario, hasta el punto de desviar más efectivos y trasladar embarcaciones de manera permanente. La cara y la cruz de una misma moneda, o la forma en que se ‘han enseñado’ los dientes en otra crisis encubierta entre España y el vecino país que tiene sus peores consecuencias en Ceuta. Durante toda la tarde de ayer hubo intentos de llegada al mar, todos fueron parados por Marruecos que, mañana, puede hacer lo contrario y provocar que solo en horas accedan a la ciudad de manera arriesgada otro centenar de jóvenes. La nave del Tarajal está ocupada al 80% y no se ha resuelto la incógnita de qué pasará después de que cumplan el periodo de cuarentena. La Delegación no ha sido clara ni tampoco ha concretado qué va a pasar cuando después y a dónde van a ir estas personas, porque en el CETI la norma es admitir únicamente a los peticionarios de asilo. Hay un problema y una nula comunicación pero, sobre todo, lo que hay es una calma tensa por no saber qué postura va a adoptar hoy, mañana o pasado Marruecos, con las penurias que hay en su tierra.







La causa de esta intervencion ha sido
gracias a las redes siciales que publicaron estos acontecimientos por todo el mundo.