La tripulación de un portacontenedores encontró a cuatro tras abandonar el puerto y un barco que repostaba localizó a uno cuando estaba fondeado por el levante.
Es la meta de todos los días: colarse en alguno de los barcos que llegan en busca de combustible al puerto ceutí para alcanzar territorio lejano de manera clandestina. Eso es lo que pretenden a diario los inmigrantes que esperan en el puerto el momento oportuno para transformarse en polizones e introducirse en alguno de los buques comerciales o mercantes que recalan a este lado del Estrecho. Sin embargo, no es del agrado de los responsables de estos barcos toparse con uno de estos polizones en el momento del atraque en su puerto de destino.
Un hecho que antes era aleatorio, ahora se ha convertido en un hecho demasiado habitual a tenor de las últimas detenciones. En la mañana del sábado pasado, según fuentes del dispositivo desplegado en las instalaciones portuarias, fueron devueltos a la ciudad autónoma cuatro polizones descubiertos en un portacontenedores que realizaba labores de carga y descarga de containers en el dique de poniente, ubicado en el Muelle de la Puntilla. Cuando la embarcación abandonaba Ceuta en dirección a la península, su tripulación detectó a los intrusos y tuvo que volver para su entrega a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La actividad policial no cesó con esta intervención, según quienes actuaron en el dispositivo. Un buque que se encontraba en el puerto efectuando labores de avituallamiento retornó a la ciudad horas después de dejar el puerto ceutí y fondear en la bahía por el fuerte levante. Abordo localizaron a un quinto polizón que aprovechó el repostaje de la embarcación para infiltrarse en el mismo, según fuentes que intervinieron en esta actuación.
Unos días antes, según trasladaron a este periódico, el hallazgo de varios polizones en dos barcos obligó a que sus responsables, al detectarlos en el puerto de destino, tuvieran que volver a Ceuta para su devolución. En el caso de uno de estos buques, ya había atracado en Gibraltar cuando los mandos se toparon con la presencia de varios subsaharianos en su interior.
Esta situación genera malestar en las compañías y, de hacerse más constante, puede generar el oportuno rechazo a recalar en el puerto ceutí. Algo que de momento no se está produciendo pero que ya se teme, debido a la presión ejercida sobre todo, ahora, por la población subsahariana, según pudo conocer este diario.
El rechazo a que los solicitantes de asilo puedan marchar a la península, según estipula la legislación, provoca que éstos -en su mayoría subsaharianos- busquen otra forma de hacer que la normativa se cumpla.
Mientras oenegés como CEAR mantienen sus recursos ante la Delegación del Gobierno para permitir que la misma ley que se cumple en el resto de España, se aplique en Ceuta, Melilla y Canarias -en donde no se está haciendo tal y como denunciara en su día este periódico-, los afectados buscan la manera de llegar al otro lado para, con su tarjeta en mano, entremezclarse sin problema alguno con el resto de peticionarios de asilo cuya solicitud haya sido admitida a trámite.
No sólo pretenden alcanzar la península colándose en los barcos. En los últimos meses han aumentado los servicios de la Guardia Civil basados en la misma actuación: el arresto de inmigrantes que se ocultaban en los bajos de los camiones para cruzar el Estrecho de Gibraltar.
Los agentes de la Benemérita destinados en el puesto de control de acceso al ferry del 22 al 26 de marzo, interceptaron a seis subsaharianos que, escondidos en los bajos de distintos camiones, pretendían embarcar de forma clandestina con destino a la península. El Instituto Armado comunicó con motivo de la detención de una docena de inmigrantes de origen subsahariano a finales de febrero que ya considera rutinaria esta vía de escape, la cual es empleada por residentes en el CETI y de las escolleras.
Otro cayó al mar al querer infiltrarse
Los inmigrantes que merodean las instalaciones portuarias han encontrado en la línea comercial que conecta Ceuta con Algeciras una vía de escape a la península. Ésto debió pensar un irregular que, en la madrugada del domingo pasado, intentó trepar por los cabos del ferry Las Palmas de Gran Canaria de la compañía Acciona Transmediterránea para introducirse en el buque. Durante su escalada, el indocumentado se precipitó al mar al perder el equilibrio, de modo que vio frustrada su pretensión de alcanzar la península a través de este método, según explicaron fuentes que tomaron contacto con el incidente en el Muelle Cañonero Dato. Una unidad móvil de asistencia sanitaria se desplazó a la zona.






