Las empresas consignatarias de buques del Puerto de Ceuta quieren manifestar su firme rechazo al asentamiento instalado en terrenos de la Ampliación del Muelle de Poniente.
Consideran que el recinto portuario no es el lugar adecuado para una instalación de estas características, tanto por razones de seguridad y operatividad como por su posible impacto económico y comercial.
La zona portuaria en cuestión se encuentra sometida a una intensa actividad marítima y logística, que incluye movimientos de buques, vehículos y mercancías, operaciones de suministro y circulación de personal portuario y tripulaciones, así como de núcleo urbano, viviendas, colegios, etc.
La introducción de un asentamiento en este entorno y con estas circunstancias críticas puede generar interferencias con los protocolos de seguridad, las vías de acceso y evacuación y la respuesta ante posibles situaciones de emergencia.
En caso de producirse un incidente relacionado con las instalaciones de combustible, la concentración de un elevado número de personas en sus proximidades añadiría una dificultad adicional para la gestión de una eventual emergencia y para la evacuación y protección de quienes se encuentren en la zona.
Preocupación por el impacto en el tráfico marítimo
Es clave resaltar que esta decisión puede tener efectos extremadamente negativos sobre la confianza de armadores, navieras y capitanes en el Puerto de Ceuta y sus capacidades.
Una parte muy importante de la actividad, afirman, depende de los buques que hacen escala para realizar operaciones de suministro de combustible. Estos operadores valoran no solo el precio y la localización, sino también la seguridad y la normalidad operativa de un puerto.
La presencia de este asentamiento se convertirá, aseguran, en un elemento disuasorio para determinados buques, que podrían decidir no entrar en Ceuta a tomar combustible y optar por otros puertos próximos que perciban como más seguros.
La pérdida de escalas afectaría a toda la comunidad portuaria
En un entorno tan competitivo como el Estrecho de Gibraltar, perder escalas significa perder actividad, empleo y negocio para toda la comunidad portuaria.
Cada buque que deja de operar en Ceuta no afecta únicamente a las empresas consignatarias: también repercute en suministradores de combustible, prácticos, remolcadores, amarradores, talleres, transportistas, proveedores y numerosos profesionales vinculados directa o indirectamente al Puerto, aseguran.
La referencia a la normativa portuaria
Asimismo, recuerdan que el artículo 72 del Texto Refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante establece limitaciones sobre los usos del dominio público portuario y, específicamente, sobre las ocupaciones destinadas a residencia o habitación.
Aunque el Gobierno ha defendido el carácter temporal y desmontable de la instalación, entienden que siguen existiendo motivos suficientes para reconsiderar su ubicación.
Aseguran que no pueden permitir que una decisión ajena a la actividad portuaria perjudique la imagen de seguridad del Puerto de Ceuta y provoque que buques que hoy vienen a repostar elijan mañana otros puertos vecinos.






