Los empresarios de los locales del Poblado Marinero han llegado al límite de su paciencia por la situación que viven de un tiempo a esta parte y la dejadez de las autoridades locales para solventar esta problemática que incluso ha llevado a muchos propietarios o arrendatarios de negocios de la zona a cerrar sus puertas.
Unas de estas empresarias aseguraba a este medio que la falta de higiene en la zona es más que palpable durante toda la noche. “La plazoleta está llena de botellas y cristales rotos de la gente que hace botellón ahí”. Al margen de la nefasta imagen que deja esta situación, el consumo en los alrededores de los bares de copas reduce la clientela, con la consiguiente quiebra a la que han llegado algunos de los pubs del Poblado, debiendo retirarse de este difícil mercado. Además de convertirse en un “estercolero” más que en una zona de ocio, muchos clientes temen por su integridad física, al circular por el lugar a altas horas de la madrugada. “Hay clientes que nos dicen que tienen miedo a pasar por ciertas zonas, porque cualquier delincuente ya no necesita ni una navaja, con una simple botella rota te puede agredir”. Alguna de las soluciones que han planteado los afectados es el cierre del Poblado Marinero, tal y como ya se ha hecho con el Puerto Deportivo. “Sólo podrían pasar aquellos clientes con carnet de alguno de los pubs y no se produciría este trasiego de individuos que sólo van a saquear o a hacer botellón dejando todo como si fuera un basurero”. Esta empresaria se lamenta de que, pese al pago de impuestos, de las reparaciones o pintura del Poblado, la Ciudad hace oídos sordos a sus reclamaciones y que ni siquiera en estas zonas navideñas cuentan con iluminación acorde con la época. “Mientras el Revellín está iluminado con ornamentación navideña, jamás han colocado ni una sola luz en el Poblado”. Pese a la presencia policial, ni clientes ni propietarios de establecimientos se sienten seguros en una zona “que hay que poner en valor porque es un lugar al que se le puede sacar mucho partido”. Pese a que las quejas vienen de tiempo atrás, uno de los detonantes fue el incendio, al parecer provocado, a un cuarto de contenedores el pasado viernes de madrugada. Ante ello, los empresarios confían en mantener, en los próximos días, una reunión con el Gobierno local a fin de trasladarle sus demandas.





