Juan Miguel Alcántara, profesor del Campus Universitario de Ceuta, ha obtenido recientemente su título de Catedrático de Universidad. El primero en el Campus Universitario de Ceuta.
Este miércoles ha visitado el plató de FaroTV, donde hemos hablado de cómo ha sido este camino, cómo vivió el momento de la defensa y también sobre cómo ha cambiado la universidad en los últimos años.
-¿Cómo recuerda el momento de la defensa de la cátedra?
-Muy bien. Fue muy divertido y muy, muy ameno. Estaban ahí todos mis compañeros y amigos, estaba mi familia, vinieron amigos de la universidad con los que yo trabajo y vinieron amigos de fuera a verme.
"Fue un momento que, si la gente me pregunta, diría que estuvo genial, estuvo muy chulo”
Además, cuando tienes amigos que viven contigo el proceso de la cátedra, que para los que no son universitarios consiste en dejar de ver a tu amigo, eso es el proceso de la cátedra; sabían cosas, pero había sorpresas que no había contado y fue muy agradable, salió todo muy bien. Fue un momento que, si la gente me pregunta, diría que estuvo genial, estuvo muy chulo.
-Retrocediendo atrás en el tiempo, ¿cómo empezó todo? ¿Qué le llevó a iniciar este camino? Porque es un camino largo y complicado.
-Yo no lo sabía, yo pienso que el catedrático está dentro de ti. Ahora me lo han acreditado, pero el catedrático es alguien que quiere ayudar a los que están al lado. Muchas veces se piensa que por ser catedrático tú eres más que nadie, al contrario.
Pienso que cuando eres catedrático lo que tienes es que servir a los que están a tu lado. Cuando eres catedrático tienes que compartir tu conocimiento, es decir, las cosas que tienes en la cabeza. La defensa fue el miércoles y el jueves yo ya estaba trabajando para mi equipo, para mi grupo. Yo creo que esa es la función de catedrático.
"Pienso que cuando eres catedrático lo que tienes es que servir a los que están a tu lado”
Te confieso que yo no he hecho las cosas para ser catedrático. Si es verdad que tú vas publicando y vas avanzando en tu currículum y entonces dices yo creo que puedo intentarlo.
Es un proceso largo y creo que al avanzar en grupo se llega más lejos. Recuerdo el día que me dijeron que era catedrático acababa de estar jugando a juegos de mesa con mi hijo y con mi mujer. Me llegó un mensaje al correo, que lo vi por el móvil, y me di cuenta que ese mensaje era de la Agencia Nacional de Acreditación. Te aseguro que abrí el portátil asustado. Yo tenía confianza en lo que había enviado, pero siempre tienes la duda de que tu currículum no sea el que ellos crean conveniente para ser un catedrático.
Cuando vi que la evaluación era positiva, lo siguiente que hice fue llorar de emoción. Eso fue hace dos años. Normalmente tú te acreditas y luego envían los documentos a la Universidad de Granada, entras en una lista y según vas teniendo dinero para sacar nuevas plazas, te van llamando y es cuando tú defiendes.

-¿Ha habido algún momento más complicado en este camino?
-Lo que más complica todo es la parte de la investigación, porque nosotros seguimos acreditando por revisores. Revisores son los profesores expertos en la materia que ven tu artículo y supuestamente no te conocen, aunque es imposible que no te conozcan.
Entonces, para mí, a lo mejor lo más complicado fue esa parte, lo que pasa es que trabajando en equipo al final todos nos vamos apoyando.
También la espera, el tiempo, pero como te dije ha sido divertido. Ha estado bien y encima es positivo porque los que me conocen saben que siempre intento, he intentado y sigo intentando ayudar a todo el mundo que puedo, pero ahora puedes ayudarlos más.
-¿Cómo ha cambiado la universidad desde que empezó a dar clases?
-En Ceuta mucho, pero porque Granada confía en nosotros y nosotros hemos confiado también en Granada y en nosotros mismos. Al principio éramos pocos. Yo era el único profesor de Marketing, por eso mis alumnos me llaman Juan Miguel de Marketing, y los que no son de empresariales me llaman Juan Miguel de Erasmus.
Por ejemplo, mi compañero y amigo Javi Blanco, él también estaba solo. Entonces, los dos formamos un departamento mixto e investigábamos juntos, porque investigar solo es muy aburrido y eso ha hecho que tanto Javi como yo y todas las personas que están ayudando a los que están entrando ahora, intentemos que esas personas no pasen por lo que hemos pasado nosotros.
"Granada confía en nosotros y nosotros hemos confiado también en Granada y en nosotros mismos”
Lo que hemos pasado no se debe a que alguien nos haya tratado mal. No. Se debe a las dificultades, a no saber cómo hacer, a no tener ese bagaje que tú necesitas tener...
Granada ha ayudado muchísimo. Por ejemplo, con la unidad de excelencia que tenemos ahora, con la cátedra de inteligencia artificial, nos han ayudado con microproyectos a través de la Ciudad Autónoma, Postgrados nos ha ayudado con los másteres…
Eso sí, necesitamos alojamientos, pero es positivo, ¿sabes por qué es positivo? Porque si necesitamos alojamientos es porque antes con lo que había era suficiente, pero ahora ya no es suficiente porque hay más estudiantes.
-La investigación no es camino seguido por muchos estudiantes, ¿cómo le transmite esta vocación?
-Disfrutando. Ahora tengo dos estudiantes, Iván y Nabil, que les estoy llevando un TFG y han hecho una cosa maravillosa.
Muchas veces se piensa que la investigación está lejos de ellos. Estos estudiantes son de grados, que no es de máster, y si tú les enseñas que el camino es muy bonito y que pueden hacer lo que son capaces, pueden hacerlo. Ahora, si es verdad que no es para todo el mundo, pero es que es normal.

-La Inteligencia Artificial ha irrumpido con fuerza en todos los ámbitos y también en la universidad, ¿cómo convive con los alumnos y con la docencia?
-Yo se lo enseño. Mira, yo confío en mis estudiantes y me pueden engañar probablemente, pero estos dos que tengo no. Entonces, cuando nos quedamos para hablar del TFG, en mi despacho, ellos se sorprendieron por lo siguiente.
Les pregunté la idea y les dije vamos a hablar con ChatGPT, que nos explique qué hay de eso y ya vosotros buscáis.
¿Han utilizado la inteligencia artificial? Sí. ¿Ellos han trabajado? Sí, porque yo me he sentado con ellos y hemos analizado datos y hemos hecho mil cosas. ¿En qué más cosas hay que la utilice? En la referencia. ¿Tu trabajo es mejor si no lo hubiese revisado? No, porque tu trabajo es el que está dentro.
Yo creo que la Inteligencia Artificial es como cuando irrumpió el Excel. La gente le echaba para atrás al Excel porque decía que estábamos haciendo trampas porque tenemos calculadoras. Ahora todos usamos el Excel, pues la Inteligencia Artificial va a ser algo que nos va a acompañar y nos va a reducir el trabajo.
-¿Qué le diría a los jóvenes que estén iniciando ese camino de investigación o que estén iniciando su tesis?
-Lo primero, que cuando empieces tu tesis, tu TFG o TFM, que sea algo que te ilusione y te guste. Porque al final lo vas a odiar.
La tesis para mí era una novia celosa. Quería todo el tiempo para ella. Y es verdad. Llega un momento en que la tesis todo el tiempo es para ella porque tú quieres terminar y dices si tengo 24 horas y duermo 5, el resto tengo que estar sentado ahí, escribiendo, que yo quiero terminar esto. Entonces, que el tema te guste. Y que lo hagas con pasión.
Sin pasión es muy IA. Es decir, que lo hagas con pasión, que te guste y cuando tú estés investigando pongas tu esencia ahí.
También que se dejen asesorar por la persona que les está guiando. Muchas veces la persona en la que tú estás confiando que te guía se pone recto, pero porque tú lo necesitas.
A veces se pone más amigable, pero porque lo necesitas. El tutor es lo que necesita el doctorando.





