Ceuta cuenta con más 10.000 trabajadores que dependen de las administraciones. De ellos, el 85% corren por cuenta del Gobierno central a través de los ministerios y organismos autónomos y el resto corresponden a la ciudad. Teniendo en cuenta los datos de la última Encuesta de población Activa (EPA), resulta que el 34,3% de las personas que trabajan en la ciudad lo hacen para el sector público, mientras que el 65,7% está empleado en empresas privadas o por cuenta propia.
Eso significa que Ceuta posee un sector público fuerte, que sostiene en gran medida la economía de muchas familias y les aporta seguridad. Supone generar consumo y, por tanto, la economía se activa. Ahora son las propias administraciones y los sindicatos los que tienen que determinar si ese volumen de funcionarios o personal labora es suficiente o, por el contrario, necesita aumentarse.
En cualquier caso, lo que estamos viendo en los últimos tiempos es que los profesionales demandan más empleados para atender con un mínimo de garantías las prestaciones que reciben los ciudadanos. Se ha visto en la sanidad, en la educación y también en otras áreas de competencia local, como es el caso de la limpieza viaria.
Por ello, los gobernantes deben reflexionar si se está haciendo lo suficiente o no en la generación de más plazas, aunque a tenor de las quejas de los propios funcionarios y de parte de la sociedad, parece que no. Apostar por el empleo público de calidad también es generar posibilidades para que los ciudadanos y el ámbito de la economía privada cuenten con los servicios que por ley les corresponden.







Más empleo público no es la palabra, la palabra es Más ciudadanos que tengan ganas de trabajar y no tengamos los problemas que tenemos cuando vamos a visitar cualquier organismo de la ciudad o de la administración general del estado.