Lo dibuja como el causante del incidente en el despacho de Sánchez y de otros que pudo haber.
El Sindicato Profesional de Policía (SPP), mayoritario en las escalas de mando, ha negado que la Policía Nacional haya vetado la participación de la Guardia Civil en las operaciones Índalo y Minerva, coordinadas por Frontex, destacando que el CNP “lidera de forma intachable la Operación Minerva y centra su trabajo en las inspecciones fronterizas, es decir en las inspecciones efectuadas para garantizar que pueda autorizarse la entrada de personas, sus medios de transportes y los objetos en su posesión en el territorio de los Estados miembros de la Unión Europea. No existe ningún tipo de veto, lo que ha existido es un intento de la Guardia Civil de modificar las condiciones que tan buenos resultados dieron el año pasado. Ante la persistencia de éstos y al objeto de desbloquear la situación, finalmente se llegó a un Acuerdo de Operaciones validado en la Secretaría de Estado de Seguridad por el general al mando de la Jefatura Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil y por nuestro comisario general de Extranjería y Fronteras, que fue remitido a Frontex”, advierte.
Respecto al percance que, en concreto, se produjo en Ceuta, el sindicato de mandos carga las tintas contra el teniente coronel Castro. “Son sobradamente conocidos los modos que utiliza, el afán de protagonismo y el clima hostil que genera allí por donde va. Simplemente queremos dar a conocer a la opinión pública una serie de cuestiones en desagravio de nuestros compañeros y que misteriosamente no aparecen en los diversos comunicados de las asociaciones de la Guardia Civil”, denuncia.
“Este señor ya intentó romper con malas formas el protocolo marcado por Frontex en la visita efectuada el día anterior al puerto de Algeciras porque al parecer él no iba a ir a un chiringuito de playa en uniforme a comer, y por eso quería alterar el orden de la visita que se iba a efectuar por la tarde al puerto de Tarifa”, denuncian.
“La visita de la Delegación de Frontex a Ceuta era pública y hasta los propios medios de comunicación locales se habían hecho eco de la misma. Es más, los delegados, entre otros, iban acompañados de un teniente de la Guardia Civil. Si el señor Castro no se enteró, llegó tarde o se equivocó de puerta es su problema”, critican en relación a las denuncias de que el CNP sacó a la delegación de Frontex por otra vía.
“Sobre el ‘asalto’ al despacho del jefe superior también se está difundiendo información sesgada. Baste con analizar que el vídeo que circula por las redes no ha sido divulgado en su totalidad, lo que ya supone una intención de manipulación. Y lo que se ha omitido es, casualmente, aquello que deja en mal lugar a este teniente coronel, quien después de alterar y poner en un compromiso a la jefa de la Delegación sin haber sido invitado se presentó con toda su comitiva en el despacho del jefe superior y decidió ‘plantar su palmito’ al lado de ésta para, hasta dos veces, negarse a cambiar de sitio para la foto de rigor, bajo un maleducado y desproporcionado ‘Yo de aquí no me muevo”, expone. Viendo que el teniente coronel no corregía su postura, el jefe superior tomó la decisión de decir a los medios que no se iban a tomar las fotos”, reseña, a pesar de que se insista por parte de éste y otros sindicatos policiales en que hay más grabación del episodio, algo incierto.
“Tras ese incidente continuó la visita no sin que la situación siguiera siendo incómoda y violenta, debido al afán de protagonismo del mencionado teniente coronel, quien llegó a plantear que no se siguiera el programa remitido por Frontex”, dice.





