Angel G.R., de veintiseis años, presunto autor de la muerte ocurrida el pasado ocho de abril en el Poblado Marinero en la persona de Enrique G.G., de cincuenta y seis años, ha sido trasladado de manera urgente a una prisión peninsular, debido a los continuos incidentes que estaba protagonizando en la prisión de los Rosales.
Según ha podido conocer esta redacción, desde que el juez decidió su ingreso en el centro penitenciario ha estado protagonizando incidentes graves, como intentos de agresión a funcionarios e internos, amenazas de muerte a funcionarios y hasta se ha llegado a autolesionar.
Los funcionarios no han tenido más remedio que utilizar los medios coercitivos legalmente establecidos para poder reducirle en cada ocasión que ha protagonizado uno de estos incidentes.
Discusión
El fallecimiento de Enrique G.G. se produjo después de una discusión por el robo de una cartera con unos 300 euros que podría ser el móvil del apuñalamiento mortal. Murió desangrado después de recibir tres puñaladas: una en la ceja, otra en el cuello y una tercera, la más grave y mortal de necesidad, en el costado izquierdo con recorrido al corazón que afectó también a otros órganos vitales.
Ángel G.R., acababa de salir de la cárcel en enero de este año, después de permanecer interno en la prisión del Puerto desde 2003, según datos facilitados por la Policía. Además de los antecedentes que comenzó a tener siendo menor, aplicándosele la normativa en esta materia, cuando cumplió la mayoría de edad fue detenido después de robar a una persona, vinculado a una fuerza de seguridad, en el Polígono Virgen de África. Además de robarle le apuñaló gravemente, lo que le provocó una condena de la Audiencia Provincial de tres años y seis meses por el robo además de otros dos años por las lesiones producidas. Ingresó en la prisión de Los Rosales desde donde se le trasladaría al Puerto.
Una semana antes del apuñalamiento, además había tenido un altercado con un portero de un pub del Poblado al que presuntamente llegó a agredir haciendo uso de una botella que golpeó contra su cabeza.





