Los sindicatos creen que la reunión se tendría que haber celebrado antes, aunque admiten el retraso con resignación.
El Foro de la Educación tiene previsto convocar la sesión extraordinaria que solicitaron los representantes de los profesores y de los padres el próximo jueves, día 7 de abril. Aunque todavía no se ha enviado una comunicación de forma oficial a sus miembros, todo parece indicar que la reunión se producirá ese día, tal y como han asegurado fuentes cercanas al órgano educativo. En principio, el único punto de la orden del día sería el que propusieron los solicitantes: que se aborde el grado de cumplimiento de las medidas urgentes solicitadas al Ministerio de Educación, que se hagan algunas previsiones para el próximo curso y que se propongan algunas medidas a adoptar al respecto. De hecho, en la nota que enviaron en su día a los medios se afirmaba que “el sistema educativo local presenta una serie de deficiencias estructurales que están repercutiendo (...) en la calidad de la enseñanza”. La solicitud se produjo el día 17 de marzo.
La situación de espera que se ha generado hasta el momento y durante la que no habían recibido ninguna información estaba provocando diferentes reacciones hasta el momento. El presidente de la Junta de Personal, Juan Luis Aróstegui, aseguró que, aunque no hay ningún plazo legal estipulado para que el presidente del Foro de la Educación convoque la reunión una vez pedida, ellos entendían que debía haberse pronunciado ya. De hecho, afirmó que, “en caso de que la situación de falta de respuesta se prolongue, tendremos que adoptar alguna medida”. Alguna medida que iría encaminada a solicitar la dimisión del actual presidente, cuestión que parece que no tendrá que plantearse. Todo ello andaría motivado por las sospechas de una posible “falta de independencia” respecto de los responsables de la Dirección Provincial del ME.
Por su parte, el responsable de FETE-UGT en la ciudad, Francisco Lobato, dijo que “hubiéramos preferido que se convocara antes porque el tiempo corre en nuestra contra”, aunque valoró la posibilidad de tomar contacto con el resto de la comunidad educativa para plantearle la posibilidad de movilizaciones.






