Tras nueve años sirviendo a Defensa, Salomé Borrego es cesada como militar “estando aún en cuarentena” y reclama que se haga justicia en una situación ilegal según la ley 8/2006 de Tropa y Marinería
Ha perdido su condición militar hace poco más de un mes y Salomé Borrego va a luchar para recuperarla “porque es lo que siempre quise hacer, lo conseguí y no es justo la forma en que me han cesado”. Así lo explica esta algecireña afincada en Ceuta desde hace varios años donde ha formado una familia y donde pidió ser trasladada “porque la mayor parte de mi familia vive aquí”. El pasado dos de marzo el Boletín Oficial de Defensa publicaba su baja “por un delito doloso”. Ella habla claro para que no existan malas interpretaciones: cuando en 2005, estando destinada en Zaragoza, un conocido le pidió sustituirle en su trabajo unos días mientras él iba de vacaciones, ella le dijo “que le ayudaría en lo posible, pero que estaba sujeta a mis obligaciones, y no pude acudir al locutorio que regentaba a causa de unas maniobras, algo que le sentó muy mal y me denunció por robo”. La condenaron “a pesar de ser inocente, ya que en qué cabeza cabe que robara 5 o 10 euros cada día con mi trabajo y mi sueldo, pero finalmente pagué la multa porque no quería que me embargaran la cuenta”. Pagó por un delito que insiste, no le correspondía, y “años después, cuando llega el momento de renovar su compromiso con el Ejército, ven este delito y a pesar de que en Madrid deciden archivar el caso, aquí comienzan a decirme que me van a echar”. Comienzan los recursos, las contestaciones y Salomé sigue cumpliendo con su trabajo, en el acuartelamiento del Hacho. El problema llega cuando se queda embarazada y al dar a luz y al llevar la baja por maternidad “no me la admiten y me piden que entregue un permiso por maternidad que me conceden del 14 de febrero al dos de marzo, algo que no es justo porque son seis semanas”. Y es cuando en plena cuarentena, recibe la noticia del cese. “Del disgusto se me cortó la leche y no pude amamantar a mi hijo y comencé a informarme. “Es algo ilegal ya que la ley 8/2006 de Tropa y Marinería explica que los militares no causarán baja en las Fuerzas Armadas y se les prorrogará su compromiso hasta finalizar la situación de embarazo, parto o postparto”. Asegura que está hundida, indignada con la justicia pero como “ya no tengo nada que perder porque me han arrebatado todo, lucharé hasta donde sea necesario para volver a ser militar”. De hecho, en el SPPE, le han dicho que no puede cobrar el paro porque al encontrarse de baja maternal no pueden tramitar el alta como demandante y debe ser la empresa la que pague los 4 meses de maternidad. “Hay que ponerse en mi lugar para saber por lo que estoy pasando”, explica con lágrimas en los ojos repitiendo que “nos tienen aterrorizados pero yo lo tengo ya todo perdido y sin trabajo, ni paro, seguiré luchando porque se haga justicia”.
La Comandancia estima no hacer declaraciones
Por parte de la Comandancia General de Ceuta, han afirmado que la artillera dejó de pertenecer el pasado mes de marzo a la unidad “y por tanto no nos corresponde hacer ningún comentario acerca de esta situación”. No obstante, la COMGCEU ha recordado que todo militar tiene a su disposición una serie de cauces legales establecidos para recurrir cualquier resolución si estima que no es acertada.






